El péndulo de la historia

El domingo pasado se llevó a cabo la elección más grande de la historia nacional, no solo en participación en la organización, sino en lo que corresponde a orden, conteo, número de puestos de elección popular en juego, así como por supuesto por la cantidad de personas que acudieron a emitir su voto en el que, además, se dio como claro ganador al candidato de la Coalición “Juntos haremos historia” Andrés Manuel López Obrador, quien supera al momento en que se escribe este artículo, más de 30 millones de votos, siendo así el de mayor porcentaje (mas de la mitad de electores) y el de mayor número de votos en toda la historia nacional.

Sin embargo, por las características que posee su personalidad, curiosamente no solamente fue el candidato que acaparó el mayor número de jóvenes, mujeres y hombres de todas las edades, sino que, hablando del grado máximo de estudios, fue también el que recibió el mayor apoyo por parte de quienes tienen el mayor grado académico en el País, con lo que combina un extraña, pero sin duda eficaz forma en la que se conjugaron las cifras para dar una victoria que se antoja lejana en las posibilidades que envuelve en sus circunstancias para cuando inicie el nuevo gobierno.

Estamos ante el péndulo de la historia que ahora retorna, por la vía de una victoria democrática en el marco de la madurez de un pueblo al que le ha costado sangre, sudor y lágrimas y que, en ella, visto así, a la luz de la larga duración que destaca Fernando Braudel para los estudios históricos y que representa, además, una valiosa herramienta para que, junto con el momento, se puedan retomar los esfuerzos de miles de hombres y mujeres que han apostado por un futuro diferente.

Aun falta tiempo para que este gobierno inicie, sin embargo, como todos lo que me ha tocado vivir en mi medio siglo de vida, habrá que explorar las acciones y revisar los hechos, las consecuencias de los actos que ahora vendrán para dar testimonio de lo que pueda suceder.

Sin duda grandes esperanzas, sobre todo ante los años más violentos de la historia nacional y en el marco de niveles de impunidad y pobreza que rebasan por mucho, escenas de la imaginación de cualquier director de películas del tema.

Por ahora son solo espacios de reflexión colectiva en la que vemos o vislumbramos escenarios en el futuro. Corresponderá a todos el generar las acciones para que ello pueda ser posible en el marco de nuestra realidad social.

https://manuelnavarrow.com/2018/07/04/el-pendulo-de-la-historia/

Responsabilidad histórica

Estamos a seis días del cierre de las campañas políticas y a escasos 10 días de que se lleve a cabo la mayor jornada electoral de la historia de nuestro país, con lo que, millones de personas habremos de definir el futuro de nuestro país, y por ende, de las generaciones venideras para los próximo seis años, lo que constituye una gran responsabilidad histórica.

En la jornada que habremos de llevar a cabo con una extraordinaria participación de millones de ciudadanos en las urnas y fuera de ellas, habrá de ser necesaria una importante evaluación de lo hecho hasta ahora, así como de los perfiles de quienes participan para los diferentes escaños que se juegan en el ámbito local, estatal y nacional de nuestro país.

Es por ello que resulta fundamental que, sin importar el candidato o partido por el que uno comulgue, acudamos a la casilla que nos corresponde y podamos emitir votar a fin de que pueda ser una jornada histórica, no sólo por el número de votos, sino por la claridad de los resultados que nos permitan que, una vez transcurrido el cómputo, podamos iniciar un gobierno en donde todas las fuerzas políticas sumen a fin de contar con las mejores condiciones políticas posibles para los siguientes seis años.

Se hace necesaria una evaluación de los aspectos que tienen que ver con lo que hacemos, en donde nos desenvolvemos, para que se pueda emitir el voto en el marco de una opinión más informada.

En el ámbito educativo, tal y como lo he venido señalando a lo largo de más de dos años y medio, soy maestro, con más de 30 años de servicio y puedo dar cuenta de que, en el marco de la política educativa del actual gobierno federal existe un rumbo equivocado, en donde se están dejando morir a las Instituciones Normalistas, en donde se permite que ingrese, para el caso de la educación preescolar y primaria, a gente que carece de los más mínimos conocimientos pedagógicos, psicológicos, sociales y biológicos de la niñez y que, obtiene su plaza con solo un examen para el cuál pululan los cursos con fines de lucro.

Reflexionemos clara y serenamente nuestro voto para no caer en errores del pasado.

https://manuelnavarrow.com/2018/06/20/responsabilidad-historica/

Promesas vanas en educación

En tres semanas, de acuerdo con el calendario electoral, habrán de ser los cierres de campaña de los candidatos a la presidencia de la república y, con ello, esperar el primer domingo de julio que nos permita, bajo una esperada y copiosa votación, definir el derrotero que habrá de seguir nuestro país en los diferentes aspectos que nos dan sentido como sociedad.

El planteamiento que se hace de la elección tiene que ver sin duda con una evaluación social al trabajo que se ha hecho por parte del gobierno federal en diferentes ámbitos y en donde, a partir de la realidad que vive el ciudadano en su diario acontecer, habrá de dar continuidad o no, a aquellas políticas públicas que marcan la agenda del gobierno para el periodo 2018 – 2024.

En el ámbito de la educación, más allá de las buenas intenciones que se establecieron en la legislación desde el propio marco constitucional, refieren sin duda una ambición válida y muy seria de toda sociedad, de garantizar el derecho a la educación de millones de niñas, niños y adolescentes que hoy por hoy, en su gran mayoría, siguen sumidos en una pobreza que deja ver el lado no visible (al menos en los comerciales de la SEP) de la propia Reforma Educativa.

Aspectos que no se dejan ver en la -muy costosa y poco benéfica- publicidad oficial, tiene que ver con el daño colateral que se hará a las nuevas generaciones por la incorporación de personas que no cuentan con ninguna preparación pedagógica, psicológica, biológica y social para la atención de la niñez y la juventud; además, tiene que ver con los 4,443 millones de pesos en publicidad oficial en imagen, a pesar de que cientos de planteles dañados por el sismo no han sido siquiera tocados.

Poco se puede argumentar en favor de las promesas que se esgrimieron con la Reforma en un principio, cuando se dijo que las Escuelas Normales tendrían apoyos y nuevos planes que, a la fecha no hay un documento oficial que avale siquiera que ello se hará antes del cierre del actual gobierno federal.

Poco además que argumentar cuando en las convocatorias para nuevas plazas, se mantiene un control opaco y discrecional en su asignación lo cual, si le agregamos el grave problema de intentos de los gobiernos de las entidades federativas por eliminar las prestaciones del magisterio (contrario a lo que dice la propia Constitución), se forma un cuadro en el que no es casual ni extraño que los candidatos que se asumen en su defensa no tengan un mayor apoyo real de la sociedad mexicana.

https://manuelnavarrow.com/2018/06/06/promesas-vanas-en-educacion/

¿Defender la Reforma?

Se ha hecho un llamado desde diversas organizaciones gubernamentales, organizacionales, empresariales y civiles de cierta tendencia política a defender lo que ellos han llamado la Reforma Educativa. Lo siento, en lo personal no puedo defender algo que no me representa, fue expedida por una élite, es dañina, genera enfrentamientos estériles y está provocando en los gobiernos de las entidades, que sirva como pretexto para atacar al magisterio.

Nos encontramos prácticamente a mediados de la campaña electoral para elegir al próximo presidente de la República y es preciso generar un espacio de reflexión de lo que sucede en derredor de los puntos que nos son importantes para el futuro de nuestros hijos.

Existen varias contradicciones que se manejan en torno a la idea de lo que sucede en la educación y por ello, es preciso clarificar ante la sociedad lo que se observa desde el ámbito académico en una realidad en donde, desde diferentes intereses y trincheras, se ha intentado matizar con claros tintes electoreros que solamente son las formas.

No puede ser un problema de la manera en que se ha implementado la mal llamada reforma educativa -que dicho sea de paso ha sido desastrosa-, sino de entender que hay un problema de fondo, de cambio de gran calado en la legislación, por la manera en que se ha tratado al magisterio dejándole el peso de los resultados educativos.

Por una parte, existe lo que está en la legislación educativa que es solamente letra muerta, como es el caso de la capacitación al magisterio, las tutorías al docente de nuevo ingreso, así como ausencia de políticas de equidad, a la par de un grave despilfarro en imagen.

Por otra los pretextos en su nombre, en donde, por ejemplo, a pesar de que en el Estado de Chihuahua en el 2013 se firmó un convenio con el Gobierno del Estado para respetar las prestaciones, se ha alega que sería ilegal pues representaría una doble negociación, sin embargo, el pasado 11 de mayo, el gobernador del Estado de México aumentó sin mayor problema una prestación local como lo es el bono por el día del maestro, otorgando además un “puente” por el día del maestro, demostrando que si es posible lo que tanto dicen que no se puede.

https://manuelnavarrow.com/2018/05/23/defender-la-reforma/

La educación en tiempos electorales

Ha pasado un tercio de las campañas electorales y el debate sobre los diversos asuntos que marcan la vida política de la sociedad se encuentra en plena efervescencia. Mientras tanto, se debate el rumbo de la vida del país a costa de las experiencias y resultados de las acciones emprendidas desde el gobierno federal.

En mucho, la definición de temas en derredor de las campañas se ha ido decantando principalmente hacia los temas de seguridad, pobreza y corrupción sin embargo el tema educativo comienza a abrir camino en quienes aspiran a la presidencia.

En mucho se habla de la continuidad o no de la llamada reforma educativa, y se habla como si todo fuera una sola temática y se polarizan las opiniones en donde para defenderla, ciertos grupos empresariales, así como el actual gobierno federal, centran la base de su argumentación colocando a la niñez por delante, como si todo fuera el nuevo modelo educativo. No es así, puesto que fue lo último que importó, al ser lo que apenas se va a implementar, cuando incluso este gobierno ya no tenga el control del sistema educativo nacional.

Desde el planteamiento mismo de la reforma, fue incesante el llamado que el propio presidente Peña Nieto, así como los secretarios del Ramo Chuayfett, Nuño y Granados al expresar que los derechos del magisterio se encuentran a salvo y sin ninguna modificación, dejando en la población la noción de que el magisterio solo está en contra de los niños y niñas de México. No hay mentira más dañina ni terrible para polarizar las opiniones de la sociedad.

De tiempo para acá, un amplio sector magisterial hemos señalado situaciones que tienen que ver con el problema de la modificación del estatus laboral, la certeza en el trabajo, las prestaciones e incluso, la forma en que nos encontramos en la legislación.

En el caso de Chihuahua, cuando se abordó la problemática de adeudos de más de 8 meses, el propio secretario de gobernación afirmó que “en el caso del magisterio no aplica la Ley Federal del Trabajo”, lo cual deja el gremio en una indefinición y desamparo total, así como a las futuras generaciones.

No solo es pertinente, sino urgente, que la sociedad entera, así como quienes aspiren a dirigir la nación se den cuenta de la problemática y preocupaciones que aquejan al gremio, y poniendo por delante los años de trabajo dedicados en pleno a la niñez mexicana.

P.D. Muy feliz día de las Madres

https://manuelnavarrow.com/2018/05/09/la-educacion-en-tiempos-electorales/

La Reforma como pretexto

Hace unos días se lleva a cabo, en el estado de Chihuahua, un paro de labores en todas las escuelas dependientes del subsistema estatal de educación motivado por una serie de inconsistencias en el pago de salarios que, en algunos casos superaba los ocho meses de retraso, el trato, así como diferencias en la interpretación de la ley en cuanto a las prestaciones que tienen que ver con la fecha que establece la propia Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) al 31 de mayo de 2015.

Al ser la primera ocasión en la historia de la entidad que sucede una movilización de tal magnitud por dicho subsistema, no dejó de sorprender a la comunidad, sin embargo, no hubo problemas de vandalismo, enfrentamientos o provocaciones al llevarse a cabo con calma, limpieza y organización.

Los problemas ya rebasaban a las promesas de cumplimiento. Solo por citar algunos ejemplos: el servicio médico se encontraba regionalizado (no se podía enfermar en una ciudad diferente a la de la adscripción); Sin mayores avisos se dejaron de asignar prestaciones como el escalafón horizontal a personal de apoyo y asistencia a la educación, así como a personal del nivel superior que no entran en la LGSPD entre muchos otras.

A pesar de que en un principio el propio Secretario de Educación encuadraba la problemática a sólo 179 casos, a los pocos días y por orden del Gobernador, se emitieron los primeros 287 cheques de pago. Ello con problemáticas de tardanza, cobro, así como irrisorios montos en algunos casos.

Por otra parte, se encuentra, las horas de Investigación y Regularización Pedagógica (IRP), las Cocurriculares, los ¾ de tiempo y, entre otras, la Plaza de Tiempo Completo Mixto (llamada Clave L), las cuales son interpretadas por la Autoridad Educativa como un Sistema de Promoción, sin embargo, son plazas que tienen indexadas un crecimiento automático al cumplir ciertas condiciones como es el caso de la antigüedad.

Ya en días pasados el propio Diputado Local Miguel Latorre, perteneciente al partido en el gobierno, expresó que “luego de la solución del conflicto se debe de llevar a cabo una limpieza de funcionarios públicos de la propia Secretaría que no hacen bien su trabajo”.

Mas allá del agradecimiento con las familias por el apoyo, tolerancia y acompañamiento, es preciso expresar que en Chihuahua existe un problema de rumbo, estrategia y administración de la educación.

https://manuelnavarrow.com/2018/04/25/la-reforma-como-pretexto/

¿Y las escuelas que lo necesitan?

El 19 de diciembre de 2012 el portal oficial de la cadena de noticias internacional de la “BBC Mundo” daba a conocer que nuestro país no sabía el número de escuelas que existían en México, en una muy interesante casualidad a la par de que el Presidente Peña Nieto anunciaba la orden para que se iniciara el “Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial” en 2013.

Según el portal oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) uno de los objetivos principales fue el “conocer la infraestructura educativa instalada, servicios educativos que se otorgan en los inmuebles escolares, su equipamiento y las condiciones en las que se imparte la educación básica y especial” y, por lógica, dicha información debe de servir para una adecuada toma de decisiones en materia de política pública y destino de los escasos recursos con los que cuenta el país.

Para mejorar dicha situación, mediante el comunicado 141 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) el entonces Secretario Aurelio Nuño anunciaba una inversión de 80 mil millones de pesos para mejorar la infraestructura escolar de 33 mil escuelas en rezago.

El pasado 5 de abril, en su informe denominado “La Educación Obligatoria en México, Informe 2018”, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) presentó en 8 capítulos la realidad de la educación en México.

En lo que corresponde a infraestructura (Cap.3) el informe señala (P. 175), entre otras cosas, que en materia de infraestructura hubo:

1) Mayor proporción de apoyos en escuelas preescolares y primarias generales respecto a la proporción de atención en escuelas comunitarias;

2) Concentración de apoyos en escuelas ubicadas en localidades con mayor número de habitantes, con grados de marginación bajo y muy bajo, y con población indígena dispersa;

3) Atención a una cantidad mayor de escuelas con menos carencias en su infraestructura, y

4) Atención a escuelas de educación básica y media superior que no necesariamente responden a un diagnóstico.

Esperemos que la evaluación del INEE sobre quienes toman decisiones en materia de política educativa tengan consecuencias para tener la certeza de que obedezcan a una necesidad y no a compromisos de otra índole.

https://manuelnavarrow.com/2018/04/11/y-las-escuelas-que-lo-necesitan/

¿Y los bebederos?

Muchos de los datos que algunas autoridades vierten en los medios de comunicación, representan una manera de brindar la nota, de congraciar posturas políticas o simplemente, de tratar de generar una apariencia de un trabajo que no existe o, en su defecto, de maximizar el impacto mediático y político del gobierno al cual sirven.

Un claro ejemplo de ello, lo constituyen los bebederos escolares, el cual, luego del censo que se realizó en 2013, dio como resultado algo que ya sabíamos: el grave abandono en que se encuentra la gran mayoría de nuestras instituciones educativas de educación básica.

Para darnos una idea de una parte de la problemática que viven en nuestras escuelas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (INIFED) al 2015, había 145 mil 427 escuelas, de las cuales sólo el 18 por ciento contaba con bebederos, con lo que se concluye que se tenían un poco menos de 120 mil escuelas con esta difícil problemática.

Para enfrentar el problema, pero sin decir su magnitud, el entonces responsable del ramo Aurelio Nuño informaba que a junio de 2016 se tenía un avance de 25% en la colocación de bebederos en donde preveía la instalación de 40 mil en todo el país (apenas un 30% de los necesarios). La realidad era que el año pasado apenas se habían instalado un 17.6% y, para este año, se acaba de lanzar la convocatoria para 8 mil bebederos más.

Lo cierto es que después de varias licitaciones, algunas se han quedado desiertas, existen además demandas en donde se inmiscuyen problemáticas de forma y fondo y el Congreso de la Unión ha pedido informes y ha exhortado a la Secretaría de Educación Pública a que cumpla su meta, sin embargo, todo parece indicar que quedará muy por debajo del planteamiento que se hizo tres años atrás.

Pueden ser muchas las razones, sin embargo, según cálculos de los propios proveedores del servicio, se van a destinar $100,000 pesos por cada bebedero. Es grande la opacidad que existe en un programa tan noble como este, para poner un ejemplo, en este momento, “casualmente” la información del INIFED al respecto que se publica en la página del programa está actualizada al 31 de marzo de 2017, exactamente un año atrás.

https://manuelnavarrow.com/2018/03/28/y-los-bebederos/

Mentiras que ofenden

En una clara acción de miopía política, falta de conocimiento, además de una ofensa para el magisterio nacional, en diversos medios de comunicación, el Partido Verde Ecologista de México, señala que “la violencia empieza desde las escuelas”, un mensaje electorero que busca una explicación simple a un problema que está por demás demostrado inicia mucho antes de llegar a la escuela.

Las niñas y los niños llevan a la escuela la carga psicológica que reciben en su entorno y contexto familiar y, tomando en consideración los datos de la propia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en nuestro país 7 de cada 10 niñas y niños sufren algún tipo de violencia, lo cual da una idea del problema.

De acuerdo con María Josefina Menéndez Carbajal, directora general de la Organización “Save the Children”, el tema se relaciona directamente con la inequidad y la pobreza, producto del entorno que se vive a diario en nuestro país y cuya situación ha permanecido prácticamente igual durante los últimos 25 años.

De acuerdo con la Secretaría de Salud del gobierno federal la violencia familiar, no es solamente un asunto económico, puesto que, asegura, está presente en todos los grupos sociales, lo cual, de manera natural, llega a la escuela y se manifiesta de múltiples formas en donde se le atiende y canaliza de acuerdo con la situación específica.

La paz como la violencia empiezan en el hogar, a la escuela se acude a estudiar. Tener en sus manos un grupo de estudiantes de 20, 30 o más niñas y niños es una gran responsabilidad, así como guiar su proceso de aprendizaje en el respeto de sus valores, creencias no es un asunto sencillo dada la saturación de los programas oficiales lo permitan.

De acuerdo con la Psicóloga Natalia Borda de la Universidad de Lima y especialista en el tema, “si en un hogar prima la violencia, la falta de comunicación y de respeto, es muy seguro que ahí se esté criando a un niño agresor o a una víctima de bullying”.

Más vale que nos cuidemos de este tipo de políticos que, lejos de asumir su responsabilidad sobre la situación que nos tienen en México, buscan dejar de lado las culpas que les corresponden y de paso, maltratar a un magisterio que a diario desarrolla su trabajo de la mejor manera en que las circunstancias le permiten.

https://manuelnavarrow.com/2018/03/14/mentiras-que-ofenden/

México en PISA

Durante años un importante sector empresarial, los diferentes medios de comunicación y por supuesto nuestras autoridades educativas, han repetido hasta el cansancio la idea de lo mal que estamos en educación y prácticamente a cualquier persona que le preguntemos en la calle, sabe que somos el último lugar en el mundo en lo que se refiere a la educación. Lo anterior es grave, porque aparte de que ha sido el pretexto perfecto para introducir medidas que en muchas ocasiones no son las mejores para la mejoría de la educación y, generan un desánimo en el magisterio por los constantes ataques por ello.

PISA es el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (por sus siglas en inglés), y, más allá de lo mucho que falta por avanzar, conviene repasar aquellos datos que nos permiten saber que vamos avanzando y que también debería de ser foco de atención por parte de la sociedad.

Participaron más de medio millón de estudiantes de 15 años de 72 países y economías de los cuales 35 son miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) de los que México forma parte y representan las economías más fuertes del mundo, pero veamos cómo estamos con Latinoamérica.

Tanto en ciencias, como en matemáticas y lectura, que son los aspectos que la prueba evalúa, México se encuentra por arriba del promedio de los países, así como de Brasil, Perú y República Dominicana; a la par de Costa Rica y Colombia, y es de los países con la menor brecha en el aprendizaje.

Además, México obtiene mejores resultados en ciencias que los esperados por su nivel socioeconómico a pesar de que tiene el menor número de computadoras por alumno y la menor proporción de computadoras conectadas a Internet, puesto que la última prueba fue por este medio.

Que el país mantenga resultados similares en Ciencias y Lectura y mejore en Matemáticas es positivo, además de que México tiene uno de los mejores comportamientos en equidad y sus resultados son mejores a lo esperado dada la condición socioeconómica de los estudiantes.

Dentro de todo ello, México es uno de los países más desiguales del mundo y no lo podemos olvidar, porque como lo indica el propio examen PISA, interpretar los resultados sin información de contexto, puede dar una falsa idea de un sistema educativo.

https://manuelnavarrow.com/2018/03/01/mexico-en-pisa/

Promesas contra realidades

En días pasados, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) dio a conocer, el documento “La educación normal en México. Elementos para su análisis”, en donde hace un recorrido de la formación docente en nuestro país desde el siglo pasado, retomando trayectos formativos desde 1925, pasando por 1984 en que los estudios normalistas se elevan a nivel licenciatura, pasando las diferentes acciones para su transformación en instituciones de educación superior hasta la actualidad.

Dicho documento se constituye en el elemento de información más actual de análisis de la materia de formación docente y como tal, en un referente muy importante para poder hacer un análisis de la situación que se presenta en el México de nuestros días.

El informe refiere que las Instituciones normalistas muestran un debilitamiento en sus trayectos formativos y también en sus cuerpos académicos; con una reducción de casi 100 mil alumnos, sin recursos ni diagnóstico que identifique sus particularidades y necesidades, con una planta docente en la que menos del 50 por ciento de sus profesores están contratados por tiempo completo y sin flexibilidad curricular.

Si tomamos en consideración que en la plataforma electoral 2012 – 2018 del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que es el que sustenta las acciones del actual gobierno federal, encontramos que sólo se encuentra un punto en el que se hacen mención (página 83), en donde se establecen los compromisos, dentro de los cuales encontramos:  “Adecuaremos los planes y programas de estudio de la educación normal para hacer frente a los nuevos desafíos que plantea en la actualidad la educación básica” y “Es prioridad que las escuelas normales recuperen su papel protagónico en la construcción de un nuevo modelo educativo, y para ello, es necesaria su renovación”.

Como podemos ver, pasó todo el actual sexenio federal y a la fecha no hay nuevos planes y programas y, no sólo no recuperaron su papel protagónico, sino que ahora no se necesita de estudiar en una escuela normal para poder ser maestro. Estamos en tiempos electorales y los partidos y sus candidatos prometen ante notario sus compromisos. Lo importante es no olvidar quienes son los que prometieron y no cumplieron.

Promesas contra realidades

Lo que no se dice de la educación…

Resulta muy complejo el poder determinar un factor que incida de manera preponderante en el fenómeno educativo, puesto que prácticamente todo lo que envuelve la vida de las personas se constituye en circunstancias que pueden favorecer o mermar el avance del mismo.

Observando diferentes sistemas educativos, puede ser sin duda un referente de lo que ha funcionado para que dichas naciones tomen un determinado camino; en este sentido, se evoca frecuentemente ejemplos como los de Finlandia, Islandia, Suecia, Suiza entre otros quienes, a partir del inicio de este siglo en que se aplica la prueba PISA (Prueba para la Evaluación Internacional de Alumnos por sus siglas en inglés).

Dicha prueba, se aplica cada 3 años y presenta énfasis en diferentes aspectos como la lectura, las matemáticas y la ciencia, como fue en esta última aplicación de 2015 y se aplica entre los países más desarrollados del mundo, los cual es benéfico, si se habla de establecer un vínculo de comparación con los países más ricos del mundo, y negativo, si se toma en cuenta que nuestro país es uno de los más desiguales del planeta.

Dicha prueba ha sido, además, un estupendo pretexto para gritar a los cuatro vientos que estamos en el último lugar en educación en el mundo, que no avanzamos y -por consiguiente- de la denostación que se ha hecho del magisterio nacional a quien se culpa de dichos resultados.

Lo que no se dice en igual magnitud, es que México, al igual que otros 36 países del orbe tampoco muestran avances y que hay 13 países que muestran retrocesos, entre los que se encuentran precisamente Islandia, Suecia y el mayor de todos que es, precisamente Finlandia.

Falta mucho por avanzar, pero con un entorno en que prácticamente la mitad de la población se encuentra en pobreza, en donde cerca de 44 por ciento de las escuelas son unitarias o multigrado, es decir, sus maestros deben trabajar con los programas de estudio de dos o más grados, resulta por demás complicado el generar un resultado que sea diferente y menos cuando el Gasto Federal en Educación (GFE) en lugar de ir en incremento, va en decremento, a pesar de lo que dice la maquinaria oficial en millones de spots.

Lo que no se dice de la educación…

¿Hasta cuándo?

La educación en México hoy en día responde a las políticas que se “sugirieron” desde la propia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de acuerdo con el documento: “México. Mejores Políticas para un desarrollo incluyente” de septiembre de 2012.

En aquel documento, en 73 cuartillas y 21 puntos principales, se abordaba los que la OCDE veía como áreas de oportunidad, dentro de las que destacaban el sistema educativo, la política regulatoria, laboral, energética entre otras.

Un apartado que se visualizaba era los escenarios para el crecimiento económico de acuerdo con la aplicación de las reformas, los cuales, para este 2018, auguraba, en cualquiera de los escenarios, al menos un 3.5% de crecimiento económico, que no se ha dado.

De aquel momento, siguió la toma de posesión del presidente Peña Nieto, la suscripción del Pacto por México en donde el PRI, PAN y PRD iniciaron con lo que ahora vivimos como Reforma Educativa que ha transformado y trastocado la forma y fondo en que se vive la educación en México.

En este momento retomo la primera de las recomendaciones que hacía la OCDE con respecto a la educación: “Seguir ampliando la cobertura educativa y el cuidado de la primera infancia, y al mismo tiempo elevar su calidad mediante la formación de capacidad del personal y el mejoramiento pedagógico”.

A unos meses de que termine el sexenio y de constantes evaluaciones tanto de ingreso, permanencia y promoción, las preguntas siguen en el aire. ¿En qué momento la Secretaría de Educación Pública hará uso de la información que se genera en las evaluaciones? ¿Cuándo se ofertarán los cursos de mejoramiento sin costo que la SEP prometió? ¿Cuándo llegarán los recursos para la mejora de las Normales?

Nada menos esta semana, Margarita Zorrilla, consejera del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), destacó que “se necesitan establecer acciones basadas en las evidencias que proporcionan las evaluaciones y la investigación educativas, y no en las que proporcionan políticas elaboradas con ocurrencias”.

¿Hasta cuando seguiremos esperando a que realmente se tome en consideración las necesidades de las y los maestros?

¿Hasta cuándo?

Feliz año nuevo

Con el inicio de año y los buenos deseos, siempre se encuentra presente la intención de generar situaciones que nos lleven a mejorar nuestro entorno de vida, así como su calidad para enfrentar de una mejor manera el futuro que construimos con nuestras acciones. Que sea un estupendo año 2018 y que, en el marco de que es en el que juntos habremos de decidir lo que suceda en los próximos 6 años, lo hagamos de manera reflexionada y con la mira muy bien puesta en lo que deseamos para quienes vienen detrás de nosotros.

Comprender el fenómeno educativo lleva sin duda a un sinnúmero de interpretaciones. Cada historia de vida, cada instante en la escuela o fuera de ella, nuestra posición política, económica y social e incluso la cercanía de nuestro hogar a ella configura nuestra concepción sobre lo que pensamos sobre lo que debería de ser la educación.

Por otra parte, a la educación, confluyen una multiplicidad de factores que en ella inciden y no es solamente lo que sucede en el aula –aunque es muy importante- aquello que nos permite dar cuenta del reconocimiento del resultado de lo que sucede en la escuela. La educación somos todos, lo que sucede en el aula, en el hogar, en el barrio, en la política, sus decisiones y como las enfrentamos para salir adelante en nuestras vidas.

Por tanto, la educación no es una fábrica en donde con un proceso plenamente definido a modo de receta, ingresemos un niño, para años más tarde por el puro efecto escolar, podamos regresar a la sociedad un ser humano con ciertas características, valores y actitudes que puedan cambiar nuestra comunidad. Se trata de nosotros y de nuestras decisiones las que van a permitir cambiar o no nuestro entorno de vida y de quienes vienen detrás de nosotros.

Con ello, debemos aprender que el aprendizaje no es solamente un resultado educativo de una prueba estandarizada que se aplica a millones de estudiantes o maestros. El aprendizaje es un proceso y como tal, debemos entender que la educación no es un bien material como un vehículo, una casa o un aparato electrónico, es un bien humano y por tanto social que va a formar parte de nuestras vidas cuando tome parte en las decisiones comunes.

Volteemos a ver a nuestro derredor, existen ejemplos muy claros del rumbo que está tomando la educación en el mundo. Finlandia ha sido considerada como uno de los mejores sistemas educativos del mundo y ahí no se hacen evaluaciones estandarizadas a maestros y estudiantes de manera central. De igual manera, en nuestros vecinos del norte, en estados Unidos, en donde por 15 años defendieron a la evaluación estandarizada y el progreso de las escuelas para dar un cambio total el pasado 10 de diciembre de 2015 donde se da un cambio completo para dejar de ver la educación desde el punto de vista empresarial (como sucede en México) para darle un sentido más pedagógico.

Sin duda alguna la evaluación es muy importante en la educación y debemos de tener diversos puntos de vista al evaluarla, sin embargo y como menciona el Dr. Eduardo Andere en su último libro “Director de escuela en el siglo XXI”: “el debate continuará pero al menos en el mundo occidental parece ser que la evaluación formativa, holística y orientada al aprendizaje está tomando fuerza”.

Feliz año nuevo

No todo es cierto…

El pasado día 7 de este mes, como lo hace de manera anual, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), presentó en la Ciudad de México, el “Panorama Educativo de México. Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2016 de la educación básica y media superior”, en donde, se dan a conocer diversas cifras que tienen que ver con el seguimiento del rumbo de la educación en nuestro país.

Dicho documento, representa un importante referente para poder dar seguimiento a un conjunto de indicadores que, de manera cercana, pueden dar cuenta de lo que sucede en México en el aspecto educativo. Este documento maneja datos lo mismo de matrícula, estudiantes, inversión, resultados educativos, tanto a nivel nacional, como desagregados por entidad federativa, lo cual nos permite dar un seguimiento a lo largo del tiempo, con poco margen de interpretación personal.

Algo que debe de llamar la atención, lo constituye la inversión que en materia educativa haga el Estado, porque una cosa es que México sea el país que menos invierte en el marco de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), pero otra muy diferente, es el poder apreciar la forma en que el propio país lo ha hecho a lo largo del tiempo en las distintas administraciones, tomando en consideración el perfil ideológico, colores partidistas que le respaldan, así como la importancia dada a la educación en el periodo de tiempo estudiado.

En este sentido y tomando de referencia que nos encontramos en un proceso de reforma educativa, y no de cualquier reforma, sino una de las denominadas de tercera generación en donde el impulso a la meritocracia, de Administración Escolar Descentralizada (AED) y buscar a toda costa, economía en la aplicación de los sistemas educativos. En parte, esa fue la razón en que las tres principales fuerzas políticas –Las que tenían en sus manos las gubernaturas- votaron y –dicen que- analizaron en solo una semana los cambios a la Constitución en la materia, sin mayor análisis y sin mayor consulta.

Otro factor muy interesante a tomar en consideración es el discurso que emana de los actores protagónicos de la actual administración, por ejemplo, cuando el presidente Peña anunciaba que la inversión que se ha hecho en infraestructura educativa no tiene precedente y forma parte de la reforma educativa (El Universal, 30 de mayo de 2017), o cuando el entonces tristemente célebre secretario Nuño decía en la Ciudad Alemana de Lindau en el lujoso Dornier Museum Friedrich que la prioridad en México es la educación.

Más allá de las palabras que se han expresado en el marco del discurso emanado de un proceso de intento de legitimación de la reforma educativa, lo único válido son la realidad de las estadísticas que emanan, -dicho sea de paso de uno de los pilares de la reforma- del propio INEE, quien deja ver en el documento que se toma de referencia en el inicio del presente editorial, que el crecimiento del gasto educativo durante la actual administración ha sido el más bajo desde 1995.

Es decir que, mucho se puede expresar en materia de inversión educativa, a más de los 80,000 millones de pesos del programa Escuelas al CIEN, los cuales se ha dicho hasta el cansancio, son deuda pública que pagarán las administraciones estatales involucradas en muchos años, presumidas por el actual gobierno federal, sin embargo, poco se puede afirmar cuando los números y datos aportados por el INEE precisan con claridad cuál es el nivel real de la inversión educativa en México desde hace más de 20 años. Muy Feliz Navidad y un próspero 2018.

No todo es cierto…