Grandes diferencias…

A la fecha el equipo de transición del Gobierno que asumirá el poder el próximo 1 de diciembre, han llevado a cabo Foros de Consulta Participativa en más de la mitad de las entidades de la República, en donde se han recibido, a la fecha de escribir este artículo, más de 50 mil propuestas registradas, lo que permite definir que se ha desarrollado en un marco de libertad absoluta y de gran participación por parte de padres y madres de familia, docentes, autoridades, así como personas expertas en el tema a nivel nacional.

Como persona interesada en el tema educativo por más de 32 años, he tenido la oportunidad de ser invitado a expresar mi opinión en torno a diversas temáticas en al menos los tres últimos gobiernos federales, por lo que me interesa mucho el poder establecer diferencias que puedo observar, al menos entre el gobierno saliente y el que está por tomar posesión.

Las diferencias tienen que ver en los tiempos, las formas y las personas que atestiguan el evento. En el caso del gobierno que termina, los foros para escuchar a las personas se dieron después de realizada la Reforma Educativa que inició prácticamente con el sexenio, en el gobierno que se avecina los Foros han iniciado a meses de que inicie formalmente el gobierno.

En el que está a punto de terminar se acotó la participación a situaciones que tuvieran que ver con el punto de vista estrictamente académico, puesto que el tema laboral estuvo siempre fijo y cerrado. En los del gobierno que ingresará, se están llevando a cabo en cada entidad, con absoluta libertad, en donde las presiones que se acumularon durante este gobierno afloran en reclamos y dan voz a los “sin voz” y se recaba de manera abierta todo tipo de propuestas que habrán de dar lugar a la ruta educativa del sexenio.

Finalmente, hay que reconocer que en ninguno de los Foros del gobierno que termina estuvo presente el Secretario de Educación, salvo en la inauguración y en el gobierno que iniciará, ha escuchado cada una de las ponencias quien ha sido designado por el Presidente Electo para ser Secretario de Educación, el Maestro Esteban Moctezuma Barragán.

Si por los antecedentes se conocen los tiempos que vendrán, es pertinente asegurar que vienen tiempos diferentes y mejores en el ámbito educativo dejando de lado el peor periodo para la educación en la historia nacional que está por terminar.

https://manuelnavarrow.com/2018/10/10/grandes-diferencias/

Va a caer, va a caer…

A casi seis años del inicio de las acciones que llevaron al presente gobierno federal a las modificaciones constitucionales en materia educativa, se puede afirmar que las diferentes expresiones del magisterio han coincidido en lo general, que se trató de una reforma con el exclusivo consenso cupular, con la finalidad de obtener ahorros, con una nula visión académica, con un gran presupuesto publicitario y que ha provocado un gran cansancio y agotamiento magisterial por la cantidad de trabajo administrativo que impide la adecuada atención de quienes verdaderamente importan: Las niñas y niños de nuestro país.

Con una evaluación descontextualizada, estandarizada, punitiva y que no está hecha para poder definir si un maestro es bueno o malo en su trabajo con sus estudiantes, la cual se presentó bajo un hostigamiento incluso policial en muchas partes del país y en donde no podía salirse ni al sanitario, en donde, además, quienes obtuvieron una alta calificación que de acuerdo con la legislación deberían de tener un incremento económico (muy anunciado por cierto) jamás llegó porque jamás hubo presupuesto para ello.

De las 40 mil escuelas de tiempo completo prometidas se llegó con esfuerzo a un poco más de 25 mil, dentro de las cuales estuvieron siempre en problemas porque no llegaron apoyos para la alimentación ni tampoco las prestaciones para una buena parte del personal.

Un sistema educativo que se empeñó en hacer ver una escuela inclusiva, pero cargada al máximo con grupos sobresaturados y en donde se buscaba insertar a niñas y niños que requieren de una educación especial, pero que no ofertaba capacitación alguna a su personal docente, dejando de lado a cientos de padres de familia que deseaban un espacio adecuado para sus hijos.

A casi seis años de distancia no hay charla en el interior del magisterio en el que no se celebre con dignidad la afrenta hecha, las promesas vanas sobre la calidad, las mentiras a la sociedad sobre un esfuerzo que jamás se vio en las escuelas que en verdad se necesitaba y, sobre todo, con un gran contenido presupuestal a la promoción personal de quien fuera titular de la dependencia federal.

A lo largo de estos meses se lleva a cavo una consulta a la sociedad sobre el consenso en torno a la educación que México necesita, con la seguridad que se habrá de cumplir una de las muchas demandas hechas y respaldadas por el pueblo mexicano: va a caer, va a caer, la reforma va a caer.

https://manuelnavarrow.com/2018/09/27/va-a-caer-va-a-caer/

Imponer o consultar

Un aspecto que jamás logró entender el presente gobierno federal y quienes le apoyaron en la implementación de la mal llamada Reforma Educativa, lo constituye la falta de consulta, imposición y espíritu punitivo contra el magisterio nacional a lo largo del sexenio que afortunadamente ya en menos de 3 meses llega a su fin.

Antes del inicio del gobierno las únicas consultas que se hicieron fueron a nivel cupular para, eso si, en el inicio del mandato, dar a conocer el planteamiento de una reforma en el ramo educativo, en donde se anunciaba el fortalecimiento de las Escuelas Normales, de la Infraestructura Educativa, un sistema de gestión y la modificación de planes y programas de educación básica y normal.

De lo anterior, pasaron seis años y lo primero que se implementó fue una reforma administrativa que ubicaba al magisterio en un lugar excepcional en el ámbito laboral entre amenazas e incumplimiento de promesas que estaban asentadas en la ley a la par de que nunca llegó el tan mencionado recurso para aplicarlo en beneficio de quienes obtenían altas calificaciones.

De las Normales, se cierra el sexenio con una reducción dramática de la matrícula, con un golpeteo intenso a la profesión y sin mayores apoyos que llegar seis años tarde a la modificación (sin consenso) de planes y programas que darán sus frutos hasta cuatro años de iniciada la Reforma.

Esto, aunado a irregularidades encontradas por la Auditoría Superior de la Federación, recordando lo que sucedió en el primer año con el desvío de 11 mil millones de pesos por parte de nueve entidades y el grave uso de recursos (pocos) del programa Escuelas al CIEN a aquellas que no lo necesitaban y estaban en las localidades con votos y no con mayores necesidades.

Hoy entramos a un escenario de un nuevo gobierno y antes de que empiece el sexenio ha empezado la consulta, no por regiones sino en cada una de las entidades y a través del portal digital que se encuentra en la dirección: http://porunacuerdoeducativo.com/ participemos para transformar la educación.

Tengo Fe y confío plenamente en lo que ha expresado Esteban Moctezuma Barragán, propuesto para ser el secretario de Educación Pública en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que se busca:1) Un nuevo acuerdo educativo que le dé a la educación equidad; 2) Todo el paquete legislativo para la nueva etapa en la educación, que dejaría atrás la reforma educativa y que tendría un nuevo marco normativo, y 3) Un mecanismo permanente de consulta para la educación.

https://manuelnavarrow.com/2018/09/12/imponer-o-consultar/

Pendientes en infraestructura educativa

Durante la presentación que hizo el actual Secretario de Educación ante quienes serán Diputados y Senadores de su partido en la LXIV Legislatura Federal a instalarse en los próximos días, aseguró que el presente gobierno habría invertido 139 mil millones de pesos para la educación, la cual, de acuerdo con el funcionario federal, sería la más alta destinada al ramo en los últimos 50 años, sin embargo, de acuerdo con la información disponible, parece que el Señor Secretario, dice verdades a medias.

Lo anterior porque, tan solo en el programa Escuelas al CIEN de la propia Secretaría de Educación Pública (SEP), el cual fue presentado en su momento con bombo y platillo como la mayor inversión en infraestructura educativa, generó en tan sólo tres años compromisos bursátiles (deuda) por 110 mil 398 millones de pesos, de los cuales más de la mitad, es decir 60 mil millones corresponden a intereses que las Entidades Federativas (no el gobierno federal) tendrán que pagar a bancos e instituciones financieras privadas.

Es decir, para tener este dinero, de acuerdo con investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el informe especial de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) “infraestructura financiada con ingresos futuros” (pag. 10), compromete la cuarta parte del presupuesto de los Estados desde el 2015 hasta el 2039 para construir y reparar planteles.

Lo anterior nos indica que una decisión que, de acuerdo con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) no tomó en consideración los datos del censo de escuelas que se llevó a cabo precisamente para ello y se gastó en medio sexenio, habrá de ser una carga para las futuras generaciones y gobiernos de las entidades de la república en el largo plazo.

Si a ello le agregamos que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (INIFED) a estas fechas existen aun 2,683 escuelas por reparar a casi un año de los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, a pesar de que el entonces secretario Aurelio Nuño estableció que quedarían completamente reparadas en el mes de noviembre pasado, el panorama ensombrece.

Por ello en la SEP, los más de 3 mil millones en comunicación, los 4 mil millones para difusión de la Reforma, así como los más de 80 mil millones que surgieron del ahorro que se dijo habría con la centralización de la nómina, al parecer se fueron a la basura con el endeudamiento.

https://manuelnavarrow.com/2018/08/29/pendientes-en-infraestructura-educativa/

Recursos en la educación

Hablando de educación, los esfuerzos que se hagan desde el gobierno generalmente resultan escasos ante la necesidad de la sociedad, sin embargo, cuando el gasto se hace con desorganización, sin conocimiento y bajo claros signos de ventaja política, el problema es aún mayor.

Lamentablemente en nuestro país, cuando se habla de auditorías y de programas de evaluación de políticas públicas, siempre estamos hablando de más de un año de distancia para cuando se tiene acceso a la información de manera abierta, lo cual no permite apreciar en su justa dimensión las acciones del gobierno en turno de manera adecuada en el tiempo preciso.

La semana pasada, en el marco de la celebración del “Seminario XV años del Panorama Educativo en México” por parte del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE),se hizo la presentación del libro “Panorama Educativo 2017” en el cual se hizo un análisis de los logros y retrocesos de nuestro sistema educativo que atiende, en los niveles de educación obligatoria a más de 30 millones de alumnos, más de 25 millones de niñas y niños en la educación básica y poco más de 5 millones de adolescentes y jóvenes en educación media superior.

Hablando del tema de los recursos, en el mencionado informe, resulta relevante que en lo que se refiere al Gasto nacional en Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología según origen de los recursos (1994-2017), en el presente sexenio y en el previo, el gasto público en educación creció a una tasa media anual cada vez más baja, 5.5% (2001-2006) y 3.9% (2007-2012), mientras que de 2013 a 2017 decreció a una tasa media anual de 1.1%, a pesar de que la economía creció más.

Por otra parte, durante los años del sexenio de Enrique Peña (2013-2016) el gasto mediante Programas Federales creció, en términos reales, en menor medida que durante los años analizados del sexenio de Felipe Calderón (2008-2012), 1.1 y 6.2%, respectivamente.

Para decirlo de manera precisa, tan solo de 2015 a 2016 se presentó una disminución de 3 064.6 millones de pesos reales en los Programas Federales de educación básica. Además, se redujo el monto destinado a educación para adultos en un 21.3%.

Cuando se tienen solamente decisiones cupulares, cuando las prioridades en el ámbito educativo no son las necesidades de la educación y se invierten los escasos recursos en promoción de imagen y otras cosas innecesarias, tenemos resultados de todos conocidos.

https://manuelnavarrow.com/2018/08/15/recursos-en-la-educacion/

La educación, lejos de las campañas

Las campañas políticas han quedado en el pasado y la inercia, pasión, encuentros y desencuentros propiciados por las declaraciones y debates generados entorno a las propuestas educativas han quedado atrás.

Por ello, conviene entonces, hacer un alto en el camino y generar, desde una posición sobria y alejada de reflectores y posicionamientos desde colores partidistas, para retomar aquellas circunstancias que nos permitan enfilar las baterías y los escasos recursos que ya de por sí se tienen desde el ámbito gubernamental, para visualizar un futuro de la educación que nos permita asumir con responsabilidad su visibilización desde posiciones aparentemente contrarias y diversas.

En primera instancia, hablando de la educación básica y buscando un espacio que vertebre con las modificaciones constitucionales desarrolladas desde el actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, es importante conservar aquellas que tienen que ver con el respeto al derecho a la educación de las niñas, niños y adolescentes, así como buscar conservar, adecuar y fortalecer la estructura generada entorno a dos importantes figuras que crecieron a la luz de las modificaciones educativas, que han sido profundamente señaladas con críticas por su marco normativo, que son el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que encabeza el Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), así como la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD) que marca el camino del Sistema Nacional del Registro del Servicio Profesional Docente en nuestro país.

En ambos casos, se ha desarrollado un esfuerzo importante para lograr no sólo la estructura, sino la experiencia profesional en cada uno de sus ámbitos de desempeño que pueden -con las adecuaciones legales pertinentes y suficientes que alejen las decisiones del aspecto punitivo que les caracterizaron-, iniciar un camino certero que permita fortalecer en la educación, los valores que ya aparecen en el Código de conducta del INEE, que son la integridad, honradez, transparencia, rendición de cuentas, igualdad, respeto y liderazgo.

Es pues, un momento de asumir con responsabilidad el reto que viene e incluir en el discurso educativo del siguiente gobierno los elementos de la realidad educativa que ya existe en nuestro país, que además cuenta con personal enormemente calificado y el cual, seguro estoy, que de brindársele la apertura normativa adecuada, habrá de desarrollar un trabajo que habrá de ser no sólo importante, sino imprescindible para el desarrollo de lo que habremos de ver en el ámbito educativo de los siguientes años.

https://manuelnavarrow.com/2018/08/01/la-educacion-lejos-de-las-campanas/

Los retos por venir

Para poder llevar a cabo un proceso de transformación, las mas de un cuarto de millón de escuelas de educación básica en nuestro país, requieren de una serie de insumos que les permitan fortalecer su actuar. Por ello, el gobierno que inicia en el mes de diciembre enfrentará retos muy importantes que deberá tomar en consideración para poder incidir y no perder más tiempo en políticas brillantes ante los medios de comunicación, pero sin contenido académico y con graves perjuicios laborales como lo hizo el gobierno en turno a lo largo de seis años.

En primera instancia y como factor más importante, está la formación docente de quienes ingresan al sistema, ya que no es posible que, con un solo examen, personas sin la preparación adecuada en el ámbito profesional tomen en sus manos a niñas y niños, principalmente de preescolar y primaria por lo graves riesgos que ello implica. De igual manera es fundamental de que exista un verdadero respaldo a la Escuelas Normales, se les dote de presupuesto suficiente y de espacios de autonomía para fortalecer su capacidad curricular, y que sean éstas, así como la Universidad Pedagógica Nacional las únicas con posibilidades de formar a las y los futuros Profesionales de la Educación.

De igual manera, a la par del fortalecimiento de los contenidos académicos para el mejoramiento de la niñez y juventud nacional, se encuentra la separación de todos los aspectos laborales que se encuentran inmersos en la legislación educativa y que aquellos, se ubiquen, como siempre debió de haber sido, en lo que corresponde al contrato colectivo de trabajo con respeto al magisterio y sus derechos adquiridos con antelación.

La evaluación docente debe de continuar, abarcar a las autoridades educativas, así como mejorar y diversificarse, a la par de establecerse como factor fundamental para la capacitación, desarrollando un sistema de mejoramiento del magisterio con una capacitación constante, gratuita y con la posibilidad real de crecimiento sin necesidad de tener que escalar en los puestos administrativos para mejorar salarialmente.

Finalmente, se hace necesario que lo que está en la legislación como letra muerta con referencia al reconocimiento profesional del magisterio se lleve a la práctica, para dejar en claro que, más allá de la condición de pobreza y desigualdad que se vive en nuestro país, así como los resultados educativos, la sociedad reconoce el papel de transformación y mejoramiento del magisterio nacional.

https://manuelnavarrow.com/2018/07/19/los-retos-por-venir/