El efecto Penélope en la Educación

Una política pública es, de manera muy general, algo que el Estado hace y tiene ciertas consecuencias en la resolución de los problemas que la sociedad enfrenta, sin embargo, también lo es cuando el estado es omiso o deja de hacer para resolver, pues igualmente la sociedad enfrenta consecuencias que le impactan en aquello que desea solucionar.

En el caso de la educación, para el caso mexicano, el magisterio enfrenta un nivel de estrés muy complejo, no solo debido que las circunstancias que reviste su condición profesional per se, sino que, en el marco su actuar legislativo o gubernamental en el uso de sus funciones, impacta en la labor del día a día de su ejercicio profesional en el aula en cada una de las más de un cuarto de millón de escuelas a lo largo y ancho de nuestro país. 

En la legendaria obra de Homero, La Odisea, se narra lo que fue la guerra de Troya, y durante 20 años, Penélope tejía de día un sudario para el funeral de su suegro, el rey Laertes, y para evitar tener que casarse con alguno de los pretendientes al trono de Itica, destejía de noche lo que había tejido de día. Algo similar sucede en la educación de nuestros días.

Para delimitar lo que sucede, es necesario remontar al tiempo al inicio del presente sexenio federal en el momento en que se determina el “no dejar ni una coma” de la denominada “mal llamada” reforma educativa del gobierno del presidente Peña Nieto y se envía al Congreso de la Unión, una propuesta de reforma cuya base se sustenta en un modelo completamente diferente al establecido y se somete a una discusión en donde la mayoría oficial, para no “aplastar” con su mayoría calificada, obtiene por “consenso” cambios a las leyes en materia educativa, lo que conlleva dejar una gran parte de la reforma anterior “vivita y coleando” con los consiguientes efectos colaterales.

Los principales cambios en materia operativa, que son los que finalmente llegan a sentirse en la base magisterial, fueron en dos grandes demandas de ésta, la eliminación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y del entonces muy criticado Servicio Profesional docente (SPD). Ambos fueron sustituidos en la legislación, por la Comisión para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU) y por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM).

A diferencia del entorno que ofrecían el INEE y el SPD cuya base ideológica y política estaban orientados por la misma sustancia, las definiciones que se dejaron en la ley que da vida al USICAMM contradicen en los hechos, el espíritu de la promesa de hacer un cambio de la raíz de los problemas de la educación en México, especialmente en el magisterio. 

Así, a diario podemos ver múltiples propuestas de mejora que son bien vistos por el magisterio que son emitidas como “sugerencias” desde lo que teje en materia educativa MEJOREDU, sin embargo, en los hechos, a la manera de Penélope a diario se desteje por lo que se hace desde la USICAMM.  Por supuesto que no se habla de personas, sino del marco jurídico y regulatorio que envuelve a ambas instituciones, que parte de una lógica completamente diferente y cuya operación, en la realidad, se contrapone al razonamiento de lo que debería de ser un verdadero impulso para las labores que a diario realizan las y los Trabajadores de la Educación en nuestro País.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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¿Educación individual o para una sociedad?

La educación es un acto gregario, es un proceso social por excelencia. Lamentablemente, cuando la mayoría de las personas aprecian el proceso, no lo hacen visualizando el contexto del grupo y menos el del entorno del centro educativo en su conjunto, sino que la percepción se da, desde la perspectiva única de su familiar cercano que se encuentra estudiando en el centro escolar.

En muchas ocasiones se escucha decir: “mi hijo salió muy bien en la escuela”, “bailó precioso en el festival”, “está batallando con matemáticas” o expresiones en este sentido, en donde se aprecia esta parte, que no es egoísta por supuesto, sino que se circunscribe a un elemento de interés fundamentalmente familiar que nos importa más que el resto del grupo en el que se encuentra estudiando.

La labor docente es muy diferente y está muy alejado de ello, no porque no le interese cada niña, niño o adolescente, sino porque hay aspectos que presentan un grado superior de complejidad para el trabajo secuencial y armónico de los procesos que se dan en el interior del aula de clase.

En la educación que se imparte en el salón de clase influye e importa el tamaño del grupo, y vaya que México es el país que más estudiantes tiene en promedio por aula de los que comprenden la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), también importan los procesos de interacción, los que tienen que ver con la convivencia, la creación de ambientes de aprendizaje, las tensiones y afectos que traen de los hogares entre muchos otros igualmente destacables por su efecto en el largo plazo y en la construcción del tejido social.

En este sentido, el aprendizaje es una construcción colectiva, por lo que las lecturas, tareas, trabajos por equipo, investigaciones, maquetas, pinturas, experimentos, ceremonias, festejos y conmemoraciones cívicas son importantes pero no en la soledad de quien aporta para su elaboración en algún sentido, se constituyen en elementos significativos en donde su docente utiliza dichos elementos para generar un acercamiento para vincularlo con lo que cada niña, niño o adolescente conoce como conocimientos previos y de ahí desencadenar el nuevo aprendizaje en su vida que luego podrá aplicar en otras circunstancias con dichas bases.

Durante mucho tiempo, los planes y programas, los concursos y otro tipo de actividades tanto de las autoridades educativas como de los propios centros escolares motivados por aquellas, se han desarrollado en el marco de la importancia de la acción individual, de esta manera, no solamente carecemos de herramientas para la sana convivencia social, sino que valoramos en gran medida los esfuerzos individuales y a personas que les tomamos mucho mayor valor que al equipo que los acompaña, ya sea en las empresas, los deportes, competencias culturales o de cualquier otro índole.

La vida nos recuerda día a día en los medios de comunicación masiva, que necesitamos voltear a ver a la sociedad, a la formación para la comunidad para entender que existe la necesidad urgente de ver a la educación como un entramado de relaciones en donde nuestras niñas, niños y adolescentes necesitan aprender y comprender que es en sociedad en donde está el futuro de una mejor sociedad. Que sea un excelente inicio de este año 2023.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

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Aguinaldo ¿Compromiso cumplido?

Vivimos en un tiempo de grave extremismo político, a nivel nacional y local solo hace falta ver los medios impresos y digitales para darse cuenta del radicalismo exacerbado que se vive en el día a día, lo que hace que, la propia esencia de la política que es la construcción de acuerdos se diluya de manera inconveniente como agua que se desvanece de entre las manos y con ello a cada paso perdemos la oportunidad de construir en conjunto un mejor futuro para la sociedad. Tan malo es un extremo como el otro.

En este marco, no es inusual encontrar aspectos, en donde incluso con compromisos escritos, con la mano en la cintura se asume que hay nuevas condiciones y se eliminan o modifican acciones y compromisos, incluso cuando se trata de compromisos laborales, especialmente en tiempos del neoliberalismo en que se trastocaron y transformaron la vida de cientos o miles de trabajadores y sus familias.

Así, en educación, ejemplos sobran, a nivel local, por ejemplo, la pérdida de prestaciones como la llamada Clave “L” en el nivel básico, la eliminación de la Comisión Mixta de Escalafón para el caso del Nivel Superior que no tenía por qué verse afectado y que tiene a decenas de trabajadores a expensas de las “buenas intenciones” de funcionarios que poco o nada conocen al respecto al igual que en el caso de decenas de trabajadores de este mismo nivel que se han pronunciado permanentemente porque no se les ha hecho el pago del estímulo de por sus 28 y 30 años de servicio respectivamente sin mayor declaración que “vamos a estudiar el caso” a pesar de que las últimas décadas se haya pagado de la misma manera.

Asimismo, tenemos el ejemplo del pago del aguinaldo al personal de la educación estatal jubilado en Chihuahua que durante décadas se estuvo pagando invariablemente en el mes de noviembre, en una sola exhibición y antes que lo recibiera el propio personal en activo, en reconocimiento explícito al agradecimiento por una vida dedicada a la educación de decenas de miles de niñas y niños en la entidad y que con la mano en la cintura, a partir de hace un par de años, se decidió hacerlo hasta el último momento, después del personal activo y en dos emisiones, lesionando la economía y organización de cientos de familias de dicho gremio. 

Es por eso por lo que no se entiende cómo, en un marco en el que la hoy Gobernadora Maru Campos repitió hasta el cansancio en radio y en propaganda escrita en su campaña política dirigida a este sector, que se mejoraría el servicio médico, que se darían las prestaciones al personal de nuevo ingreso de inmediato entraran y que se volvería a pagar el aguinaldo en una sola exhibición al personal jubilado.

En este sentido, no se entiende como el innecesario pleito y obstaculización por parte de legisladores locales del Partido Acción Nacional, quienes ADUCIENDO UNA LEGISLACIÓN QUE JAMÁS HA EXISTIDO, expresaban que era improcedente dicho pago en una sola exhibición como fue propuesto en su momento, a la par de que se requiriera el pago de los organismos estatales que adeudan a Pensiones Civiles del Estado (PCE) y que tienen en riesgo de operación de dicho Organismo Descentralizado.

Así, hubo que realizarse una importante movilización política en medios y de manera presencial por parte de la Organización Sindical para forzar la emisión que, aunque sigue en dos partes y fue un día después de la fecha límite establecida en la ley, para que se llevara a cabo. 

No cabe duda de que es necesario que este y otros compromisos pendientes, se asuman por escrito y el próximo año no se esté en esta situación de incertidumbre que no contribuye más que a la precarización de la vida de cientos de familias chihuahuenses. Felices fiestas y muy feliz año 2023.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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Políticas educativas y aprendizaje

Existen diferentes instrumentos en el mundo para medir el nivel de educación de los países en el mundo, como por ejemplo TIMSS, IEA, ESLC, PIRLS, TALIS, PIAAC, ERCE, SERCE, TERCE y por supuesto la más conocida, la prueba PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) 

Cada una de ellas evalúa diferentes aspectos y actores educativos, en el caso particular de la prueba PISA, como dice la propia documentación de la OCDE, no se evalúan escuelas ni docentes, incluso la muestra nacional, para el examen de 2018 de esta prueba, fue para México de apenas 7,299 estudiantes.

LO QUE EVALÚA PISA SON LAS POLÍTICAS EDUCATIVAS DE LOS PAÍSES PARTICIPANTES, sin embargo, muchos medios de comunicación que no les interesa más que el sensacionalismo, atribuyen estos resultados a las escuelas y específicamente a los maestros del país.

Así, los países de esta organización internacional han desarrollado diferentes estudios para conocer cuáles son las políticas públicas que los países que han obtenido mejor puntaje en sus políticas públicas y, por consiguiente, mayores puntajes en dichas pruebas internacionales. 

Uno de los más conocidos, es el Informe realizado por la consultora McKinsey que se aplicó por primera vez en 2007 y ha tenido otras aplicaciones más recientes y que, en pocas palabras, dicho estudio considera que existen tres cosas que los países con mejores resultados educativos en el mundo han realizado.

En primer lugar y el punto más importante de lo que hacen estos países exitosos, es que La calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes, así, resulta fundamental entre otras acciones, el respeto social y profesional por el docente, la generación de suficientes incentivos hacia la profesión, así como buenos salarios iniciales que permiten dedicarse de tiempo completo y sin preocupaciones a la enseñanza.

El segundo factor que hacen estos países que han tenido éxito educativo en el mundo, es que han descubierto que la única manera de mejorar los resultados es mejorando la instrucción, esto es, generando mejores procesos de formación inicial, es decir impulsando y fortaleciendo las instituciones de formación docente, así como fortalecen desde el inicio el trabajo colaborativo, integran procesos de capacitación que no les cuestan a los docentes y por supuesto fortalecen los mecanismos de liderazgo y dirección de los centros escolares.

Finalmente, el tercer aspecto que hacen estos países es que el alto desempeño requiere el éxito de todos los niños, es decir, tienen mecanismos para actuar rápidamente cuando se detecta que alguien presenta algún problema, presentan apoyos a los centros escolares con docentes para apoyar a otros docentes en estas áreas, fijan expectativas altas y siguen muy de cerca el desempeño de su niñez.

Así, es claro que este tipo de elementos son los que se debería de focalizar la prensa y los análisis cada vez que se aborda un tema tan delicado como una evaluación de instrumentos internacionales como es el caso de PISA, se destaque la necesidad de fortalecer el respeto, el prestigio, la formación y la concepción social del docente como el elemento más importante que existe en aquellos países que están en los primeros lugares y entonces preguntarnos si ello se replica en nuestro país y empezar a actuar en consecuencia.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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Dirección escolar para el aprendizaje

No es casual que en muchos de los países que tienen los mejores índices educativos y estándares Socioeconómicos en el mundo vean en la dirección escolar, no solo un elemento más de la institución, sino un detonante que tiene el potencial para generar un cambio estructural en todo el sistema educativo.

La dirección escolar como tal, a pesar de que en nuestro sistema educativo (que no en todos) aparece vinculado a la carrera docente, no significa que las competencias que se aprenden y ejercitan en la carrera de formación profesional, sirvan de alguna manera para el ejercicio de una dirección escolar, especialmente si se desea que se oriente hacia el aprendizaje.

Diferentes estudios internacionales, muestran que el liderazgo escolar representa hasta un 25 por ciento de la varianza del aprendizaje de los estudiantes de los centros escolares, por la implicación que tienen sus decisiones en el impulso de diferentes factores que motivan o dificultan el clima del aula, el cual es el principal factor de aprendizaje para cualquier Estudiante.

En este sentido, cuando alguien obtiene una plaza de dirección escolar, pareciera que, en automático, debería de conocer todas las respuestas acordes al desempeño de su función, sin embargo, valdría la pena preguntarnos cómo alguien que llega a dicha función podría conocer de herramientas de negociación, acompañamiento pedagógico, trabajo en equipo, liderazgo, finanzas, leyes, planificación, organización escolar entre muchas otra si no cuenta con los antecedentes de formación que le permitan obtener dichas competencias para el ejercicio de su puesto al interior del centro escolar.

Así, el ejercicio de la función directiva es un elemento no sólo crucial, como imprescindible a la hora de buscar general transformaciones reales en el sistema educativo, promover ambientes centrados en la educación y favorecer un clima organizacional que permita el crecimiento de un nuevo entorno centrado en el aprendizaje organizacional y por supuesto de sus estudiantes.

Se hace necesario pues, establecer no solamente buenas intenciones en la normatividad que establezcan buenas intenciones con respecto al ejercicio de la labor directiva, se trata de una formación profesional que exige un proceso de seguimiento, tutoría, reflexión, participación en conjunto, así como elementos en donde el Estado, tome la responsabilidad para la formación de uno de los actores de donde se desprende la posibilidad de entender la mejora continua de la educación en nuestro país.

El no actuar en consecuencia representa una grave irresponsabilidad para con el futuro de la educación de millones de futuros ciudadanos que pasarán por la escuela en los próximos años y desde donde deberán aprender el camino para convertirse en personas de bien para nuestra comunidad.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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Los nuevos problemas de la Escuela

El centro escolar, como tal, reúne en su seno, una multiplicidad de cualidades, deseos, características, aspiraciones y definiciones, el cual, sin embargo, reúne también, una serie de características que le ligan a otra serie de categorías de la sociedad que le son definitorios y que repercuten en el seno de sus aulas de una manera muy importante, como lo son la economía, la política, la cultura, las interacciones sociales, la familia, la salud, etc.

En este sentido, luego de la conclusión de la fase de cierre de las escuelas por la contingencia sanitaria provocada por el coronavirus, conforme pasa el tiempo, se van desplegando un mayor número de elementos que inciden en el centro educativo y que complejizan la relación estudiante – docente, situación que añade nuevas problemáticas que deben de ser tomadas en consideración por las autoridades educativas, por el centro escolar y por la sociedad en su conjunto.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en este 2022, antes de la pandemia, alrededor de un 15% de la población sentía algún tipo de ansiedad y luego de ésta, la cifra aumentó más del doble, para ubicarse en niveles del 35% de la población. Este incremento, ubica a nuestro país como el que más aumentó de entre los 15 que fueron medidos en el estudio realizado por esta organización internacional.

Por otra parte, dentro de los principales efectos, lamentablemente, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) es el incremento a nivel nacional en la tasa de suicidios, en donde Chihuahua, por cierto, es el líder en el ramo con más del triple de la media nacional. De igual manera, mientras que en los países europeos 40% de la población está preocupada por enfermar gravemente de COVID o de que alguien de su familia inmediata se contagie de este, en México la cifra es de un 80%. Otro aspecto importante de la ansiedad por pandemia, de acuerdo con datos del Instituto de Investigaciones en Comportamiento Alimentario y Nutrición (IINCAN) es que influye en los hábitos alimenticios de estudiantes, o incluso el aumento de un 85.9% de la violencia escolar en colegios públicos y privados en México de acuerdo con datos ofrecidos este mes por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la CDMX.

Cada uno de estos elementos que se han mencionado, tienen un efecto muy importante al interior de los centros educativos que trastocan su interacción, las problemáticas y la necesidad de una nueva búsqueda de respuesta para la mejora de las condiciones para la convivencia en su seno, aspecto que debe de ser tomado en consideración, tanto por las autoridades de los tres niveles de gobierno, como por la sociedad en su conjunto, a fin de colaborar, al lado del centro educativo, para la búsqueda en conjunto de opciones de solución a los problemas que hoy en día se suman a los ya existentes en las diferentes regiones de nuestro país.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

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La voz docente

A la luz de la culminación de la fase del cierre de las escuelas en prácticamente todos los países del mundo, en donde más de 1,584 millones de estudiantes y docentes tuvieron que encontrar la forma de desarrollar la educación de otra manera fuera de las aulas, y ante el retorno a una pretendida nueva normalidad en la educación, la organización SUMMA realizó un interesante ejercicio en América Latina y El Caribe para preguntar a más de 200 mil docentes y directivos sobre su percepción sobre la situación en la educación.

SUMMA es el primer Laboratorio de Investigación e Innovación Educativa para América Latina y el Caribe. Fue creado en 2016 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el apoyo de los ministerios de educación de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay. Desde 2018, también se han sumado los ministerios de Guatemala, Honduras y Panamá. Su misión es contribuir y aumentar la calidad, la equidad y la inclusión de los sistemas educativos de la región, mejorando el proceso de toma de decisiones de las políticas y prácticas educativas.

En general, los resultados versan sobre seis grandes áreas prioritarias: los problemas de acceso y continuidad de la enseñanza, la pérdida y los rezagos de los aprendizajes, la relevancia de la dimensión socioemocional en el bienestar de docentes y estudiantes, la importancia de las capacidades de innovación pedagógica para hacer frente a esta situación inédita, la necesidad de fortalecer los procesos de formación, apoyo y acompañamiento pedagógico a los docentes, así como la importancia de las dimensiones tecnológicas como uno de los medios principales para resguardar la continuidad educativa.

Todos los resultados son muy importantes, sin embargo, se establece que la investigación comparada plantea la necesidad de transformar la supervisión escolar para generar un mayor impacto en la mejora de los aprendizajes en las escuelas, consolidando su dimensión pedagógica. Complementariamente, se requiere fortalecer el liderazgo directivo, con el objetivo de mejorar su función técnico-pedagógica que facilite y fomente la formación continua en los equipos docentes. Con respecto al desarrollo profesional, es necesario avanzar hacia una mayor diversificación de ofertas de formación de calidad. Para esto, se recomienda la consolidación y el mejoramiento de modelos virtuales e híbridos implementados en este período, que permitieron masificar la llegada al cuerpo docente. Finalmente, tanto dentro de las escuelas como entre ellas, se recomienda la disposición de tiempos no lectivos y la articulación de dinámicas de trabajo colaborativas entre pares, respecto a la planificación curricular y el diseño de actividades de aprendizaje y evaluación formativa.

Hoy más que nunca se requiere que las autoridades de los diferentes niveles educativos no piensen que estamos de nuevo “igual que antes de la pandemia”, sino que hace falta entender a los centros escolares, dotarles de recursos y autonomía para la toma de decisiones desde el propio contexto en que se encuentran, con sus problemas y posibilidades para el desarrollo de un entorno de aprendizaje que valore, desarrolle, evalúe y aprenda como la comunidad que son.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

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¿Para cuándo Pensiones… para cuándo?

Existe en derredor de Pensiones Civiles del Estado (PCE) una fuerte presión originada por diferentes factores que se explican mejor desde la evidente carencia en la calidad del servicio y que se configuran a la luz de una cada vez más evidente desatención por parte de las autoridades, amén de la deuda de los propios organismos del propio gobierno del estado de Chihuahua.

Existe en lo general una atención personal y profesional muy buena, de alta calidad, cercanía y de trato muy humano, ya sea en el personal de atención, de médicos generales y especialistas, el problema se da al momento de transformar el servicio brindado y se necesite de un estudio, medicamento o próxima cita. 

Hay un problema muy serio a la hora de que el médico receta un estudio, porque en varios de los servicios que se tendrían que estar haciendo en imagenología, por ejemplo, por alguna razón, ya no se hacen ahí y se mandan a hacer a un laboratorio externo, en donde hay que rehacer la programación para tomar el turno correspondiente. ¿Y los aparatos propios de PCE? 

Un problema más está en el área de farmacia, no solo porque se hacen larguísimas filas porque no todas las ventanillas funcionando, sino que es muy frecuente la figura del “vale” en donde tampoco es casual encontrarse con que en la farmacia particular en cuestión no tenga la medicina bueno, aseguran “si hay la medicina, pero no la que paga PCE” y son tres o cuatro vueltas para poder tenerla consigo.

Otro más está en la falta de médicos especialistas, pues para programar una cita, hay sobre saturación y cuando la cita del médico se pide para el mes siguiente, la poca disponibilidad de médicos hace que la cita se vaya a cinco, seis, siete o más meses después. Y la opción sigue siendo la misma: “estar hablando todos los días a las 6:00 de la tarde para ver si hay “cancelaciones”.

 Y así se pueden poner ejemplos de personas que encuentran que su número de pensiones fue usado por otra persona, del tiempo de atención en urgencias, del cada vez más deteriorado instrumental y equipo que hay en los consultorios, de la falta de mantenimiento en los aparatos e instalaciones, etc. y tal parece que a nadie en el gobierno del estado de Chihuahua tenga una explicación satisfactoria que dar al respecto.

Lo cierto es que, desde la visión de sus usuarios, este es un problema de calidad, de administración, y de falta de recursos. Y con ello surgen diversas interrogantes ¿Qué acaso se quiere estrangular el servicio para promover y justificar “la urgencia” de una reforma de dudosas intenciones a la Ley de PCE? ¿Para cuándo se cubrirá el adeudo que tienen los propios organismos de Gobierno del Estado con PCE, que ronda los cuatro mil millones de pesos y que de seguro con ello serían satisfechas las necesidades de falta de recursos humanos y materiales? ¿En dónde está aquellas promesas que en campaña hizo nuestra hoy Gobernadora de que se resolverían de fondo los problemas de PCE y que el aguinaldo del personal jubilado se pagaría en una sola exhibición como siempre se había hecho? ¿Seguiremos escuchando la justificación de echar la culpa a las administraciones del pasado? ¿Para cuándo se resolverá la situación en Pensiones? 

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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Liderazgo educativo

El pasado 28 de septiembre se celebró a nivel internacional, el día de quién ejerce la dirección escolar, espacio que a pesar de que en nuestro país tiene el mismo trayecto formativo que el del personal docente, en otros países se estudia de manera independiente y representa, por mucho, una profesión que no ha sido suficientemente valorada y respaldada.

La dirección escolar representa, acorde a múltiples investigaciones, el 25 por ciento de la varianza del aprendizaje escolar, esto es, el segundo factor en importancia para el logro de los aprendizajes en el aula y es un factor de peso que se considera de los más importantes que se repite en los estudios internacionales como lo es PISA, el informe McKinsey, así como muchos otros de diferentes organizaciones internacionales como lo es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) entre otros.

Países como Alemania, China, España, Panamá, entre otros, otorgan un lugar preponderante a la formación y desarrollo profesional del personal que dirige las instituciones educativas. En algunos países existe la carrera específica independente de la carrera docente, en otros hay escuelas nacionales para la formación específica para la dirección y en otros más se exige un posgrado para poder iniciar en el ejercicio de la función directiva en una comunidad escolar desde los niveles básicos hasta el medio superior.

Y es que en la línea de trayecto docente, se privilegia, como debe de ser, la formación docente, pedagógica y de atención a la niñez, dejando apenas pocas asignaturas que tienen que ver con la organización escolar y cuando hablamos de un trayecto formativo, una vez que se le asigna la plaza e dirección, en nuestro país no existe mayor proceso de capacitación, si acaso un diplomado y las ganas personales sin mayor compromiso del estado para el estudio con recursos económicos personales de un posgrado en alguna Institución de educación superior pública o privada por parte de quien habrá de ejercer la plaza, pero hasta ahí.

Se trata de una plaza no solamente diferente, sino que encara compromisos, tareas, funciones y competencias por mucho cambiantes a las del personal docente en donde, pues se necesita de aspectos torales para el ejercicio profesional, como el manejo del estrés, del trabajo en equipo, legislación educativa, negociación, trabajo en equipo, resolución de conflictos, planeación y organización educativa, evaluación institucional, manejo de inventarios, y de recursos materiales, finanzas, vinculación comunitaria, entre muchos otras.

Como se hace mención en el inicio, la dirección escolar representa el segundo factor en importancia para el aprendizaje escolar, por lo que se hace necesario fortalecer el proceso de formación y desarrollo profesional de quienes ejercen la función de la dirección escolar en nuestro país.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

891 horas en la escuela

En ocasiones podemos escuchar a personas que preguntan, de manera inocente a mi juicio, la razón por la cual, si se envían a las niñas, niños y adolescentes a la escuela, existe cada vez un mayor desencanto de lo que podemos apreciar en nuestra sociedad como resultados de “la tarea educativa”, sin tomar en consideración, no solamente el tiempo que pasan en la escuela, sino la complejidad del universo de conocimientos que se deben de aprender, amén de lo que sucede en el tiempo en el que las y los estudiantes se encuentran fuera del espacio escolar.

Las niñas, niños y adolescentes pasan en la escuela, de acuerdo con el calendario escolar, 195 días de clase en el año, sin embargo, es claro que el tiempo que se destina a las actividades administrativas, festivales, reuniones y otras actividades que los propios planes y programas exigen fuera del aula reducen sensiblemente este tiempo.

Sin embargo, de acuerdo con la información de la propia Secretaría de Educación Pública (SEP), el tiempo en la escuela (sin contar las de jornada ampliada) existe una variación importante en el tiempo en que dura la jornada que va, de 600 horas en preescolar, 900 horas en primaria a 1400 horas en módulos de 50 minutos en secundaria que son 1166 horas aproximadamente, con lo que, se puede afirmar que el tiempo promedio que un estudiante pasa anualmente a lo largo de su educación básica es de 891 horas anuales en la escuela.

Este tiempo no está dedicado única y exclusivamente a lo que se podría denominar un proceso de formación y desarrollo de la personalidad estrictamente dicho, pues cada hora, se encuentra previamente distribuida en el plan de estudios en aspectos como el lenguaje y la comunicación, el pensamiento matemático, el conocimiento del mundo social y natural, el arte, la educación física, etc. dejando un aproximado de un 10 por ciento del tiempo escolar para lo que podría ser más cercano a lo que denominamos como proceso de formación, como lo es la educación socioemocional, potenciar el desarrollo personal, la tutoría, los contenidos regionales, etc.

Es claro que siempre se busca que los contenidos de todas las asignaturas se deben de buscar relacionar con la vida cotidiana, sin embargo, el gran peso que se le da al tiempo de las asignaturas, así como a los medios para garantizar que se aplique el conocimiento (como las pruebas estandarizadas o aquellas que se elaboran desde las mesas técnicas fuera de la realidad cercana de las niñas, niños y adolescentes) hacen que exista una presión muy fuerte por dar un mayor peso al conocimiento que a la formación, propiciando mecanismos de pérdida considerable de la oportunidad de dedicar un mayor énfasis a la personalidad.

Espero que la reducción de la gran carga de contenidos curriculares (como se hace en otros países que cuentan con mejores resultados educativos que el nuestro) de la propuesta de la Nueva Escuela Mexicana contribuya a que se pueda contar con un mayor y mejor tiempo para la óptima formación de nuestra niñez y juventud.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

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