Por una educación superior incluyente

En el marco de la adecuación de la legislación en materia educativa de los diferentes niveles, debido a la implementación de la reforma educativa del presente gobierno federal, en estos días, habrán de celebrarse, a lo largo del país, Foros Estatales de Consulta, del Anteproyecto de la Ley General de Educación Superior (LGES) en nuestro país.

Algunos de los aspectos de dicho anteproyecto de la LGES que se analizarán en los foros estatales son: Políticas prioritarias para impulsar el desarrollo de la educación superior con una visión de Estado; Mecanismos de participación y responsabilidad de las IES con la sociedad; Herramientas para garantizar la obligatoriedad y gratuidad de la educación superior; Figuras de coordinación entre los distintos subsistemas de educación superior, así como las Bases de un Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Superior.

Lo anterior, resulta sumamente relevante e importante, en virtud de la revisión y renovación del marco jurídico e institucional en la educación superior, el cual, deberá de ser analizado y confrontado con la realidad por parte de los diferentes actores que le dan vida y que terminan por ejecutar aquello que se dicta en la legislación establecida, de tal manera de que es una estupenda oportunidad para el análisis y establecimiento de situaciones concretas que deben desarrollarse en este importante nivel educativo.

El propio Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha manifestado que la LGES debe centrarse en el aprendizaje de las y los jóvenes, así como en la empleabilidad y la generación de ingresos, con el objetivo de que sirva como un detonante en el desarrollo del país, sin embargo, es claro que el análisis debe de ir al fondo de lo que sucede en realidad en las Instituciones.

Temas como la reducción del presupuesto a las Escuelas Normales Públicas en más del 40 por ciento en los últimos 5 años, la solicitud que realizó la Asociación de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) al Congreso de la Unión por más de 17 mil millones de pesos, las políticas para el acceso de estudiantes, así como la pretendida gratuidad son aspectos que deberán de tener un espacio en la agenda de discusión.

https://manuelnavarrow.com/2019/11/20/por-una-educacion-superior-incluyente/

El endeudamiento silencioso de la educación

Nos encontramos en un momento muy importante para el futuro de nuestro país, pues se están desarrollando acciones específicas en la asignación de montos financieros para los diferentes rubros y programas que son muy importantes, como es el caso de lo que acontece con la reducción del destinado a la Educación Normal desde hace casi un lustro o el “inexplicable” incremento en el gasto, en 2018, del programa U080, destinado para ayudar a los estados a solventar sus gastos de operación y prestar servicios de educación, el cual pasó de 2,592 a 23,189 millones de pesos.

Más allá de la transparencia y orden que se debe de poner en ello, resulta muy importante cuidar que no se siga endeudando a las entidades federativas bajo el pretexto de programas educativos que jamás fueron utilizados para reducir las brechas sociales que existen en nuestro país.

Tal es el caso del programa de infraestructura llevado a cabo el anterior sexenio, en el que, según datos proporcionados por la propia Auditoría Superior de la Federación, que establece que los recursos del programa “Escuelas al CIEN” fueron asignados en un 66.2% a escuelas ubicadas en contextos de bajo o muy bajo rezago educativo y solamente el  4.8% a escuelas ubicadas en zonas de muy alta marginación.

De manera muy clara, el “Informe Especial Programa Escuelas al 100” señala que el Programa Escuelas al CIEN no está sirviendo como palanca de desarrollo, debido a que reproduce las condiciones socioeconomicas de cada entidad, sin promover incentivos a partir de la educación en aquellas que guardan altos niveles de rezago social, y no solo eso, sino que se puede concluir que a nivel estatal, los esfuerzos del Programa Escuelas al CIEN (…) siguen sin estar presentes en las entidades federativas que marcan el mayor rezago.

Para poner un ejemplo claro de la tendencia de lo anterior, la Ciudad de México y Nuevo León, son dos de las entidades federativas que figuran con menores porcentajes de rezago educativo y Oaxaca, por el contrario, ocupa el primer lugar con el mayor número de municipios con mayor rezago educativo, sin embargo, como afirma el documento oficial, es posible hallar graves incongruencias como el hecho de que la Ciudad de México y Nuevo León, las entidades con el menor rezago educativo a nivel nacional, están mejor posicionadas que Oaxaca en cuanto a montos asignados.

Es así como hemos de asumir que no siempre los grandes anuncios de inversión en educación se refleja en un beneficio, al contrario, esos fondos que fueron mal invertidos, se habrán de descontar en un 25% de las participaciones federales a las entidades en las próximas décadas, es decir, deuda pública. Un lento pero inevitable endeudamiento de la educación que pasaba por nuestros ojos sin darnos cuenta.

https://manuelnavarrow.com/2019/11/08/el-endeudamiento-silencioso-de-la-educacion/

La evaluación docente en la 4T

Mucha tinta se ha generado en diferentes medios de comunicación a partir de la modificación del marco legal de la educación en nuestro país, tomando en consideración que se ha definido una forma diferente de asumir la evaluación docente, dejando de lado las evaluaciones estandarizadas que poco aportaron a la mejora del sistema educativo nacional.

Las evaluaciones que se aplicaron durante el sexenio pasado, mismas que fueron permanentemente rechazadas por la mayor parte del magisterio, a diferencia de la verborrea oficial de buscar el desarrollo de competencias, se orientaron en su mayoría para promover la memorización y la falta de razonamiento, sin olvidar que se hicieron bajo amenazas y el uso de la fuerza pública de los diferentes niveles de gobierno contra el magisterio

A partir de los comentarios hechos en consecuencia, se ha dicho que se ha eliminado la evaluación docente, sin embargo, bien vale la pena ahondar un poco más sobre esta línea en particular.

No desaparece en primera instancia, porque se establece en la propia normatividad, en el texto del mismo Artículo Tercero Constitucional, de igual manera en los artículos 90, 92, y 109 de la Ley General de Educación, así como en los artículos 1, 7, 16, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 28, 44, 57 y 58 de la Ley Reglamentaria en materia de Mejora Continua de la Educación.

La gran diferencia que se establece en este gobierno, es, como lo establece el artículo 7 de este ultimo ordenamiento legal, es en el sentido de que se habrá de promover la vinculación interinstitucional sobre experiencias relativas, provenientes de los estudios, investigaciones relativas, provenientes de los estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales que contribuyan a la mejora continua de la educación.

Es decir, la evaluación se habrá de desarrollar desde un punto de vista cualitativo, tomando en consideración el contexto y las condiciones en que se encuentran cada una de las casi un cuarto de millón de escuelas a lo largo y ancho del país, tomando como centro al ser humano y buscando el desarrollo integral, a diferencia de las evaluaciones estandarizadas, que son exactamente iguales y que, a pesar de que tienen cierto valor en evaluaciones censales, a nivel individual, se tienen que tomar en consideración, factores mucho más específicos para la mejora continua de la educación en nuestro país.

https://manuelnavarrow.com/2019/10/24/la-evaluacion-docente-en-la-4t/

De recursos a recursos…

A partir de la reforma constitucional en materia educativa del pasado 15 de mayo, se generaron en consecuencia, la emisión de las leyes secundarias que regulan la misma, como son la Ley General de Educación (LGE), la Ley Reglamentaria sobre Mejora Continua de la Educación (LRMCE) y la Ley General del Sistema de Carrera de las Maestras y Maestros (LGSCMM).

Hablando de la primera de ellas, entre otras cosas, ha causado una importante polémica, la eliminación que se hace, incluso dentro del mismo título del decreto que le da origen, a la eliminación de la ley de Infraestructura Física Educativa, que era el organismo responsable del Estado para construir o rehabilitar las escuelas a lo largo y ancho del territorio nacional.

El actuar del propio Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa dio igualmente mucho de que hablar por el claro incremento de sus precios, en donde algunos casos fueron documentados en este espacio, como fue el trístemente famoso caso del programa nacional de bebederos impulsado por la Secretaría de Educación Pública del gobierno federal pasado, en la cual, la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF), señaló graves deficiencias y un costo indidividual de más de 100 mil pesos.

En el país el 11.5% de las escuelas de nivel básico no cuentan con baños, y de ese porcentaje 47.1% no tiene drenaje, el 25.7% están construidos con materiales precarios, en algunos lugares como Chiapas, Guerrero y Oaxaca la ausencia de sanitarios funcionales aumenta a casi 50%. A nivel nacional, 31% de las escuelas no tiene agua corriente y 46% no cuenta con los servicios de drenaje básicos; en Oaxaca, estas cifras ascienden a 60 y 82%, respectivamente, 10% no tiene electricidad, 36% no gozan de alguna área deportiva y 94% no puede acceder a un laboratorio de acuerdo con el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial 2013 (Cemabe) realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que fue usado claramente con fines electorales y, además de que no se atendieron las escuelas prioritarias, se endeudó a las entidades dederativas por muchos años por el 25% de sus recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM).

En los primeros días de este mes se ha formalizado en el Diario Oficial de la federación (DOF), el Acuerdo por el que se emiten los Lineamientos de Operación del Programa “La Escuela es Nuestra”. Es momento de ver y comprobar si esta medida viene a generar no solo una optimización de los recursos que de por si es importante, sino la manera en que se ejecutan las obras, partiendo de las muy importantes medidas de seguridad que se requiere en aspectos de infraestructura, así como de la honradez en la ejecución de los recursos por parte de cada una y de cada uno de los integrantes de los Comités Escolares de Administración Participativa que se contemplan en la normatividad establecida.

https://manuelnavarrow.com/2019/10/10/de-recursos-a-recursos/

Respeto a la profesión…

Luego de que el pasado 12 de septiembre venciera el plazo para la promulgación de las leyes reglamentarias de la reforma constitucional en materia educativa, finalmente, la semana pasada, la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular la Ley General de Educación, la Ley Reglamentaria sobre Mejora Continua de la Educación y la Ley General del Sistema de Carrera de las Maestras y Maestros, las cuales, si bien es cierto pasan al Senado para su discusión, dadas las condiciones de distribución política, es muy probable que no sufran cambios que sean realmente significativos.

Más allá de los grandes aspectos que sin duda deben ser motivo de un análisis posterior, como lo es la desaparición del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (INIFED), las amenazas del control político, la desaparición de la evaluación punitiva del magisterio, entre otros importantes aspectos, hoy quiero resaltar un punto que me parece fundamental, la revalorización que se hace de la carrera profesional del magisterio.

Se ha desarrollado sobre el particular, un amplio debate que tiene que ver con la pretendida “igualdad de condiciones” que se debe de tener a la hora de asignar la plaza docente, sobre todo en educación básica, en donde hay quienes pretenden regresar a la muy deplorable manera en que se vinieron asignando las plazas durante el sexenio anterior, en donde se equiparaba una licenciatura en educación, con cualquier otra profesión.

Reitero lo que tanto he mencionado en este espacio editorial, que el magisterio es una profesión y que para que exista igualdad de circunstancias, un egresado de otra carrera diferente a la educación, debe de pasar por las aulas de una escuela formadora de profesionales de la educación que le enseñe que no solo es la asignatura o el conocimiento de ella, sino que se requiere, aparte de la vocación, el conocimiento del desarrollo social, psicológico y biológico de la materia de trabajo que son sus estudiantes.

Es largo el camino en el ámbito educativo y las leyes que se han expedido son por mucho perfectibles, pero si algo queda claro en la experiencia internacional, es la revalorización social de las maestras y de los maestros un aspecto central para poder generar no el monopolio de una profesión, sino el reconocimiento de que existe una profesión que merece el respeto social para el desarrollo de su labor a lo largo y ancho del país.

https://manuelnavarrow.com/2019/09/26/respeto-a-la-profesion/

Las aulas de nuestro México

La educación en México no es un asunto sencillo, representa, a decir lo menos, la esperanza y el sueño de millones de familias a lo largo y ancho del territorio nacional, sin embargo, la forma en que cada persona asume como el significado de lo que es la educación y las acciones que se deben de emprender para tratar de que se conduzca por un camino considerado adecuado.

De esta manera, de acuerdo al giro de la asociación o el grupo de personas que lo discuta. la educación debe de considerar algo como muy importante la cosmovisión que tenga en el centro de sus preocupaciones.

Para la asociación de banqueros de México y el mundo del dinero, la educación financiera ha de constituir un aspecto fundamental en la vida escolar, para quienes trabajan en pro de la nutrición, es el combate a la obesidad y a la comida chatarra uno de los aspectos prioritarios, mientras que, para las asociaciones de ayuda social, es la filantropía y la lucha social lo que debe prevalecer en el curriculum oficial de la educación.

Lo anterior no es nuevo, al contrario, representa una práctica común que se ha repetido infinidad de veces en una especie de asociación para con quienes han pasado por ser autoridades educativas en nuestro país.

En este sentido, no es menor el número de programas que rondan la escuela y que, de acuerdo con el criterio de las autoridades se asignan a instituciones educativas de los diferentes niveles, los cuales, sumados a los programas oficiales y a los exámenes que determinan el nivel al que debieron llegar los y las estudiantes, se convierte a su vez en una carrera contra el tiempo en el cual la maestra o el maestro correspondiente debe de atender, amén de los asuntos administrativos que hacen que se pierda de vista la posibilidad de generar acciones especificas con la realidad que se encuentra presente en derredor del salón de clase.

La generación de una mejora en la calidad de la educación tiene que ver con una mejora en la formación de maestros y maestras, en el apoyo directo a las Escuelas Normales y otras Instituciones oficiales de formación docente en México, pasa por generar un sistema de apoyo directo a los diferentes centros escolares, por el establecimiento de un sistema de carrera de vida profesional para el magisterio que brinde formación adecuada y sin cargo a la economía familiar de los y las docentes.

https://manuelnavarrow.com/2019/09/11/las-aulas-de-nuestro-mexico/

El camino que viene…

Recientemente, la Universidad Nacional Autónoma de México, con el fin de colaborar en la construcción del México, que deseamos, se dio a la tarea de recuperar en un documento, diferentes iniciativas a través de opiniones de personas expertas, denominado 100 propuestas para el desarrollo 2019 – 2024.

En el mismo, se tocan temas tan importantes y diversos como el Abatimiento de la pobreza y sociedad más igualitaria, Crecimiento más elevado, incluyente y sustentable, Desarrollo territorial y sustentabilidad, así como el de Reformas institucionales para el desarrollo inclusivo.

En él, se hace un importante espacio, entre las propuestas 19 a la 23, en donde da sugerencias específicas para abordar de una mejor manera, lo que ahí se denomina como una “Política hacia la educación obligatoria”, tocando específicamente, lo que se promueve a hacer en lo que respecta a la educación básica en nuestro país.

Esta semana, 25.4 millones de niñas, niños y adolescentes que conforman la educación básica se han integrado a un nuevo ciclo escolar, en casi un cuarto de millón de escuelas a lo largo y ancho del país, en donde casi un millón y medio de maestras y maestros habrán de iniciar una jornada de aprendizajes, a pesar de las circunstancias políticas, sociales y económicas que envuelven sus diferentes realidades.

En el documento se destaca, de manera muy específica, que, en un contexto de bajo crecimiento económico durante varias décadas, de pobreza extendida y aguda desigualdad social, la educación no tiene la capacidad suficiente para que las personas rompan el ciclo de reproducción de la pobreza, por ello, se hace necesario generar un esquema completamente diferente al que hemos tenido en los últimos 30 años.

Es por esto que establece que el reto es fortalecer a las escuelas de todos los niveles educativos para que garanticen “logros intelectuales y afectivos fundamentales, tales como el desarrollo de competencias como la comprensión de lectura y la expresión oral y escrita, la aplicación del razonamiento y los recursos matemáticos, la argumentación lógica y la resolución de problemas, la apropiación de conceptos y conocimientos básicos que le ayuden a entender progresivamente al mundo natural, a las personas que le rodean y a la vida en sociedad; la curiosidad y el gusto por aprender, la confianza en la capacidad propia y el reconocimiento del valor del esfuerzo, la disposición a relacionarse con otros solidariamente, de respetarlos y de exigir ser respetado, de disfrutar lo que es bello y de pensar sin temor”… Feliz inicio de clases…

https://manuelnavarrow.com/2019/08/29/el-camino-que-viene/