Confiemos en nuestras Maestras y en nuestros Maestros

Si algo queda claro es que el nivel de desigualdad que existe en nuestro país, no permitirá que el esfuerzo educativo llegue a todos los niños y a todas las niñas por más esfuerzos que haga el magisterio o las autoridades. Es un excelente momento para repensar las políticas publicas redistributivas que permitan que, en el corto y el mediano plazos se cuente con estrategias adecuadas para llegar a todas las familias.

Hoy por hoy necesitamos aprender de esta experiencia, generar acciones específicas e incluirlas en los planes de estudio para que no se olvide. Establecer nuevas formas de saludo, de cercanía y de convivencia que privilegien en delante la distancia, el auto cuidado y la solidaridad social que orienten a las nuevas generaciones a no repetir nuestros errores como sociedad.

Además, se necesita establecer un vínculo de los contenidos de cada asignatura, independientemente del nivel en que se encuentre el estudiantado, para desarrollar una conciencia activa, vigilante, social y solidaria que fortalezca los lazos sociales y las redes de vinculación para buscar cerrar las brechas de desigualdad que se han acumulado por décadas.

Hoy más que nunca necesitamos apreciar los esfuerzos colectivos, revalidarlos e impulsarlos por encima del egoísmo individualista que se asume como el gran crítico de esta etapa en la que nos encontramos. Fortaleza, ánimo, confianza y todos los apoyos posibles son las características y requisitos mínimos que necesita el docente en estos momentos para salir adelante.

Debemos de eliminar al ogro burocrático que vive entre nosotros y buscar evitar a toda costa el tratar de conocer cada paso que da cada Maestra y cada Maestro, pedir informes extensos y, en todo caso, apoyar a cada Maestra en sus esfuerzos para avanzar en esta etapa ya de por sí complicada. Debemos de confiar en su cercanía con las familias, confiar en la manera de hacer llegar lo posible para que cada estudiante avance hasta donde se pueda.

Necesitamos entender que estamos ante una EMERGENCIA MUNDIAL, no es un capricho que se buscó desde un actor en lo individual, así que es preciso dar el tiempo y el espacio necesarios a las madres y a los padre De familia que en este momento están mucho más preocupados por conservar su trabajo, proveer de alimentos, salud, techo y vestido a su familia en esta etapa de incertidumbre que de aplicar las lecciones. No es mala voluntad, es la emergencia que vivimos en todo el mundo.

Ya es tiempo de saber que el sistema no puede controlarlo todo, que una de las principales cualidades d ellos sistemas educativos con altos resultados en el mundo, son aquellos que pasan por confiar en las maestras y en los maestros, en que ellas y ellos sabrán elegir los contenidos, la mejor manera de contactar, la manera de hacer llegar la información y, sobre todo que, cuando todo esto pase, habrá un aprendizaje social del cual las maestras y los maestros habrá de utilizar para poder recuperar el tiempo.

No es algo increíble o imposible, son Maestras y Maestros, para eso se prepararon en su carrera y para eso tienen la experiencia de cada uno de sus años de servicio que les permiten afrontar esta emergencia con calidad, profesionalismo y mucha entereza.

Confiemos, confiemos y confiemos en el magisterio, porque ahora hará lo posible para afrontar la educación en la emergencia, pero sobre todas las cosas, porque al pasar, la niñez mexicana estará en buenas manos para seguir avanzando como nos lo indica la historia de la educación, sin importar las guerras, las condiciones, la hambruna, la incongruencia política en la toma de decisiones educativas en el pasado o incluso los efectos nocivos de la desigualdad que han provocado las décadas de ese neoliberalismo brutal que tiene abiertas tantas heridas y brechas sociales que vivimos en la actualidad.

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¿Y los que menos tienen?

De la noche a la mañana, hemos entrado en una nueva era del aprendizaje. Audrey Azoulay Directora General de la UNESCO

A menudo, como parte de un ejercicio común en las redes sociales, al compartir las opiniones, recibo frecuentemente comentarios de retroalimentación que sin duda fortalecen en mucho la visión desde la propia práctica profesional de muchas maestras y maestros de diferentes entidades de la República con quien sostengo importantes conversaciones sobre el momento en que vivimos.

Precisamente, a raíz del momento en que nos encontramos, se han desarrollado acciones para buscar que las niñas, niños y jóvenes puedan continuar adelante con sus aprendizajes, sin embargo, la situación económica, social, cultural y ahora sanitaria no permiten que, acciones que tradicionalmente han constituido una opción, se perfile como algo que sea posible de llevar a cabo, al menos no en estos momentos.

La educación superior no ha presentado mayores problemas, en virtud de que, desde hace un tiempo importante, las universidades, tecnológicos, escuelas normales, entre otros, se han venido desarrollando esfuerzos en la materia que permite que se resuelva la problemática. Al menos no he tenido que suspender ninguna sesión de clase con mis estudiantes de doctorado, ya que las sesiones, así como asesorías de dirección de tesis que antes eran presenciales, ahora se están llevando a cabo de manera virtual con un contacto y seguimiento personal de su proceso de desarrollo profesional, pero el problema no está ahí.

Sí lo es para el caso de la educación básica, como dijo Audrey Azoulay Directora General de la UNESCO en días pasados “de la noche a la mañana, hemos entrado en una nueva era del aprendizaje”, situación que nos exige como sociedad, generar nuevos e innovadores modelos para la atención, fundamentalmente de niñas y niños cuyas posibilidades de acceso a determinadas tecnologías o redes de información no está disponible en estos momentos.

Como lo establece el propio Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus siglas en ingles), en este momento, los niños no conectados se están perdiendo recursos educativos y acceso a la información general, así como a las oportunidades para aprender aptitudes digitales, explorar amistades y establecer nuevas formas de autoexpresión y, más allá de ello, de los aprendizajes básicos que permitan brindarles las herramientas mínimas para su desarrollo social.

Las cifras que ofrecen las mismas instituciones gubernamentales no dejan lugar a duda en ello, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), uno de cada dos hogares en México no tiene internet y la mitad de quienes sí tienen cuentan con una conexión deficiente, por lo que la brecha digital está muy lejos de dejar de representar un problema.

Hoy en día nuestra situación exige mayores esfuerzos para generar iniciativas en las que se piense en quienes menos tienen, y si los datos nos dicen que la mitad de los hogares no tienen acceso a internet, se debe de desarrollar una estrategia específica de atención y acompañamiento especial por otros medios, que permita que no crezca más la ya de por sí amplia brecha socioeconómica que nos distingue.

https://manuelnavarrow.com/2020/04/08/y-los-que-menos-tienen/

 

La educación después del COVID19

Nuestro país, al igual que prácticamente todo el mundo, se encuentra sumido en una fuerte problemática por la contingencia sanitaria del COVID 19, situación que ha provocado la caída de las bolsas de valores, el desplome de las monedas frente al dólar, así como la definición de las autoridades educativas de las diferentes entidades federativas (en etapas, de cuerdo a como se fueron presentando los casos) para que, bajo la perspectiva de favorecer el distanciamiento social, se suspendan las actividades en las instituciones educativas.

Lo anterior, ha sido una preocupación para los diferentes actores del sistema educativo, no sólo por la manera en que las familias resolverán tal situación por sus actividades laborales, sino por la ausencia de clases y el temor de que se detenga el avance académico de las niñas, niños y jóvenes, y vaya que no es una situación exclusiva de nuestro país, sino que es una medida que, de acuerdo con cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es una medida que tiene en la actualidad a la mitad de los niños en edad escolar, fuera de la escuela en el mundo.

A lo largo de la historia han existido severas epidemias como la “Peste Negra” (1346-1353), la Salmonela en México luego de la conquista (1545-1548), la Gripe Española (1629-1631) y ya más recientemente “La gripe asiática” (1957-1958), “el SARS” (2002 – 2003), “El ébola” (2014-2016) y por supuesto el llamado COVID19 que enfrentamos como humanidad en este momento.

Sin embargo, no solo la realidad nos ha mostrado lo grave de las pandemias, sino también la cultura a través de las películas, como es el caso de “Pánico en las calles” (Elia Kazan, 1950), “El Séptimo Sello” (Ingmar Bergman, 1957), “12 Monos” (Terry Gilliam, 1995) “Soy leyenda” (Richard Matheson, 1964, 1971 y 2007) y Guerra Mundial Z (Marc Foster, 2013) entre otras.

A pesar de que la pandemia que nos aqueja es infinitamente menor y menos peligrosa que anteriores como es el caso de la Peste negra que acabó con entre el 25 y el 60% de la población europea, pero más allá de ello, si algo nos han enseñado las pandemias son cosas muy importante, como lo es el sistema de alcantarillado que se fortaleció luego del brote de Cólera.

De esta manera, hoy que enfrentamos esta problemática, la sociedad debe de poner en juego todos sus saberes para aprovechar la tecnología y avances científicos para ponerlos al servicio de la sociedad y el sistema educativo debe de abrir espacio para que sucedan dichos cambios.

Es un hecho que, de acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que en México hay 74.3 millones de usuarios de Internet de seis años o más, que representan el 65.8% de la población en ese rango de edad. El 51.5% de los internautas son mujeres y 48.5% son hombres que, si se aprovecha además las grandes cadenas televisivas, puede abrirse una nueva oportunidad para generar una educación a distancia tan efectiva y personalizable como se desee, de acuerdo con la asignación de atención y presupuesto que se le quiera asignar para lograr que esta pandemia nos ayude a pensar más como una sociedad incluyente y más solidaria.

https://manuelnavarrow.com/2020/03/25/la-educacion-despues-del-covid19/

Recursos para la educación

Una de las cuestiones más complejas, cuando se trata de las políticas públicas en educación que se orientan para resolver las problemáticas que enfrentan los centros educativos, es la manera en que se deben de hacer llegar para que se resuelvan de una u otra manera y se mejoren las condiciones en que se desarrollan los procesos de enseñanza y de aprendizaje en el aula.

De acuerdo con lo establecido en el presupuesto de egresos a nivel nacional, el poder ejecutivo, a partir de la asignación hecha por el Congreso, necesita establecer mecanismos específicos para hacer llegar los recursos, ya sea de manera directa o, como se ha hecho a lo largo los últimos decenios, mediante las obras asignadas a alguna empresa dedicada al ramo, y mediante algún proceso que, en el mejor de los casos, se pueda llevar a cabo por un proceso de licitación.

En muchos de los casos, como fue el caso del fracasado programa Enciclomedia en el sexenio del presidente Fox, las autoridades dieron por hecho que con solo hacer llegar los equipos y sin ningún protocolo de capacitación, el milagro se llevaría a cabo, sin embargo, aún y con todo el apoyo de Fox y posteriormente de Calderón, entre 2004 y 2008 Enciclomedia recibió un presupuesto de 24 mil 827 millones de pesos, los resultados son desastrosos.

En su informe de la fiscalización de la cuenta pública 2009, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló que, de esa cantidad, 11 mil 333 millones (45.6 por ciento) fueron empleados en rubros no relacionados con los fines del programa, amén de que la comisión especial que se integró para la investigación encontró que “las bases de la licitación 0001 10001-012/04, con la que inició Enciclomedia, tenían fallas que las inducían hacia un pequeño grupo de proveedores-

Así, en el sexenio pasado, a pesar de que, con el apoyo del Instituto Nacional de Estadística, Geografía y Estadística (INEGI) – mismo que en la actualidad tiene un papel relevante y lleva a cabo de manera profesional el Censo de Población y Vivienda- se hiciera un ambicioso censo de escuelas y maestros, a fin de poder detectar las escuelas de más bajos recursos económicos, lo cierto es que, a la luz de las diferentes auditorías llevadas a cabo, encontró, entre otras cosas, que la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ejerció entre 2014 y 2018, durante la administración de Enrique Peña Nieto, una partida presupuestal de 23,000 millones de pesos, de la cual, el 95% no se supo en dónde quedó, igualmente los programas de “Escuelas al CIEN” (Pésima dispersión, solo en zonas de votos), así como el de muy lamentables recuerdos de “Bebederos escolares “ (más de Cien mil pesos cada bebedero).

Así, en la actual administración del gobierno federal, se ha planteado una acción completamente diferente, el hacer llegar (como lo ha hecho en otros programas a los adultos mayores, estancias infantiles y jóvenes), el recurso económico de manera directa a las instituciones escolares, a la par de un ambicioso programa en el que se están asignando 21 mil 407 millones de pesos para distribuir en los recientemente creados 25 mil 236 comités escolares de administración participativa, que se conforman por padres de familia y maestros, en donde, además, se asegura que el 80% de esta primera fase corresponde a comunidades indígenas.

Al parecer es una buena línea de apoyo directo a la escuela, sin embargo, habrá que esperar que, en primera instancia, los comités hagan un buen uso de dichos recursos, además, que las características físicas de resistencia de materiales sean las adecuadas para que no suceda algún problema que tenga consecuencias indeseables y, por supuesto, que, luego de las auditorías y dispersión de recursos, lleguen a las personas que debieron haber llegado.

https://manuelnavarrow.com/2020/03/12/recursos-para-la-educacion/

Nuevo ingreso docente

El pasado 21 de febrero, a nivel nacional, en el caso específico de la educación básica y de acuerdo con la nueva legislación educativa y a los tiempos establecidos por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) se dieron a conocer por parte de las diferentes entidades federativas, las convocatorias para el proceso de admisión para plazas docentes y técnicos docentes para este ciclo que viene en 2020 – 2021.

Por supuesto, de acuerdo con la intencionalidad generada desde el presente gobierno federal, las convocatorias van dirigidas en primera instancia a los egresados de Escuelas Normales Públicas, Universidad Pedagógica Nacional y de los Centros de Actualización del Magisterio; así como de otras Instituciones de Educación Superior, públicas y particulares, con reconocimiento de validez oficial, que cuenten con el perfil profesional, los conocimientos, aptitudes y experiencia para desempeñar las funciones docente y técnico docente, en la búsqueda de fortalecer el papel central y de transformación social que establece la nueva legislación de la educación en México.

Sin embargo no es solamente los destinatarios primordiales para el ingreso, que es decir mucho, puesto que se retoma el protagonismo de quien ha estudiado una carrera profesional de la docencia, para que se haga cargo de las cosas que a lo largo de los años se ha preparado para estar al frente de un grupo de niñas, niños o jóvenes.

Otro aspecto que resulta importante destacar, lo constituye el ánimo de promover la evaluación en lo que respecta a la consideración de los perfiles, criterios e indicadores más acorde a la realidad del trabajo docente, multifactorial, en donde la evaluación habrá de ser ponderada en la mitad del valor total, en donde se agrega el curso autoadministrable sobre el propio sistema educativo al que se aspira ingresar, por medio del conocimiento de lo que se le ha denominado como la “Nueva Escuela Mexicana”, además de la experiencia que se ha tenido frente a grupo, el puntaje que se otorga al promedio a lo largo de la carrera, que es similar al que se toma en consideración por tomar cursos extracurriculares, no en cualquier institución, sino en uno que se encuentre avalado por una que se encuentre debidamente registrada en el Sistema Educativo Nacional.

El pre-registro de aspirantes se habrá de dar del 25 de febrero al 10 de marzo y el registro y verificación documental del 3 al 20 de marzo, el curso de habilidades docentes para la Nueva Escuela Mexicana se habrá de desarrollar entre el 21 de marzo y el 24 de mayo, para dar paso a la aplicación del instrumento de valoración de conocimientos y aptitudes docentes,, así como la acreditación del curso el 30 y 31 de mayo, 6 y 7 de junio, y 13 y 14 de junio, para ser publicados los listados el próximo 10 de julio.

Falta mucho por recorrer, pero sin duda alguna el tener de nuevo a las y a los docentes como centro del proceso de ingreso al sistema educativo nacional, se habrá de tener una base para contar con que las cosas puedan tener mejores bases para la mejora continua de la educación en nuestro país.

https://manuelnavarrow.com/2020/02/28/nuevo-ingreso-docente/

Evaluación y mejora educativa

A lo largo del sexenio pasado, se llevaron a cabo, de manera recurrente e intencionada por parte del gobierno federal, diversas acciones persecutorias, intimidantes e incluso con el apoyo de la policía para llevar a cabo la evaluación del magisterio, bajo el pretexto de que, sería la manera de mejorar la educación, situación para la que, incluso, se le complementó generando toda una compleja red de estructura administrativa de muchos niveles a la que en su momento denominé “Tecnoevaluocracia” (Educación Futura 18/abril/2017).

En este sentido, y como complemento para reafirmar lo que muchos señalábamos como algo fuera de la realidad por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto y su tristemente célebre Secretario de Educación Aurelio Nuño, en el sentido de la gravedad de sus afirmaciones y el peligro que entrañaba dejar todo el peso a la evaluación, dejando de lado la formación del magisterio para mejorar la educación nacional, contra las voces de quienes afirmábamos la necesidad de modificaciones de fondo en el tema.

De manera muy consistente con quienes señalábamos la necesidad de que la evaluación fuere acompañada de otro tipo de cuestiones que valoraran el desarrollo profesional del magisterio, recientemente se ha publicado un estudio por parte del Instituto Internacional de Planeamiento Educativo (IIPE) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) en el que se hace un análisis  denominado “Tres décadas de evaluaciones del aprendizaje para la mejora de la educación en América Latina: Retos para estar a la altura de las promesas”.

En el mismo, se hace un análisis de lo realizado en evaluación en los últimos treinta años, en el que se hacen dos afirmaciones muy importantes. La primera establece que existe poca relación entre los procesos de evaluación y de mejora, que es consistente con lo mencionado líneas arriba y, la segunda, que afirma que el primer paso hacia la conexión de la evaluación con la mejora es reformular el papel de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje en relación con otras fuentes de información y dinámicas institucionales a través de todo el proceso de toma de decisiones.

Por lo anterior, celebro que el nuevo organismo para la mejora continua de la educación, establezca nuevas reglas para, entre otras cosas, el ingreso, la promoción y el incremento de horas en educación básica y media superior, se tome en cuenta la evaluación, pero con una ponderación mucho más realista, y, además se considere los estudios, el antecedente de quienes SÍ estudian una carrera en educación, la práctica en el servicio, el dominio de la lengua en el caso del inglés y pueblos indígenas, además del curso de habilidades docentes para la Nueva Escuela Mexicana y su correspondiente acreditación.

https://manuelnavarrow.com/2020/01/30/evaluacion-y-mejora-educativa/

Que no vuelva a suceder…

A ninguna Maestra o a ningún Maestro debería preocupar su integridad mientras realiza su trabajo en un centro educativo. Lamentablemente, sucesos que creíamos se encontraban más allá de nuestras fronteras empiezan a ocurrir dentro de nuestro territorio y establecen una preocupación que no debe de ser menor para la sociedad por las implicaciones que de ello se generan.

Si, ya había sucedido en enero de 2017 en el Colegio Americano del Noreste en Monterrey y, durante el desfile, cuando se disparó en contra de una Maestra el pasado mes de noviembre, previo a lo sucedido en días pasados en el prestigiado Colegio Cervantes de la misma ciudad de Torreón Coahuila, cuando un niño de apenas 11 años disparó y dio muerte a su Maestra cuando ella, preocupada, salió a buscarle porque había tardado 15 minutos en el sanitario para ver si algo le pasaba.

Existen muchas circunstancias que rondan el suceso. Más allá de que esté sucediendo en colegios privados que de alguna manera tienen satisfechas sus necesidades básicas, pero en donde también se encuentran, por otros motivos, problemas de abandono o descuido de atención por parte de sus familias.

Por supuesto que se tiene que revisar el efecto de los videojuegos en la conducta de los niños, niñas y jóvenes, el acceso a las armas, la integración de las familias, así como las formas en que se lleva a cabo el programa de revisión de mochilas en instituciones educativas que presenta diferentes nombres en las diferentes entidades de nuestro país.

La cuestión rebasa a ese niño, a quienes lamentablemente fallecieron junto con él y quienes quedaron heridos en el suceso, puesto que es la normalización de la violencia en que, como sociedad hemos vivido por más de 12 años y que nos obliga a revisar lo que estamos haciendo para conducir los destinos de nuestras vidas.

Sin duda alguna la escuela puede mejorar en algo las vidas de las y los estudiantes, sin embargo, tenemos que estar muy convencidos que, en la escuela, los planes y programas indican la necesidad de utilizar el tiempo escolar en los estudios, en la matemática, el español, las ciencias, sin embargo, es en la casa desde donde se traen las bases del respeto, la honestidad y la buena convivencia.

Como en diversas ocasiones lo ha expresado el expresidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica: “No le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay en el hogar”. Solamente con transformaciones de fondo que realmente lleguen a la modificación de lo que hacemos en el hogar y con el entendido de que todos formamos parte de la educación, se habrá de tener una modificación real de lo que está sucediendo en México.

https://manuelnavarrow.com/2020/01/16/que-no-vuelva-a-suceder/

Polonia, PISA y México

A raíz de la publicación en diciembre pasado, de los resultados de la prueba del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA por sus iniciales en inglés), mucha tinta ha corrido para generar un análisis sobre lo que ha sucedido en torno a dichos resultados.

Dicho examen fue aplicado a jóvenes de 15 años de edad de 79 países, de los cuales fueron a 37 sistemas educativos de la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y 42 sistemas educativos invitados, en donde la lectura fue la focalización en esta aplicación. No proporciona resultados por alumno, sino del sistema en su conjunto y algo muy importante, es que no considera todos los aspectos del desarrollo integral, solo se centra en dominios cognitivos.

En dicho examen, comparando con los países de nuestra región, estamos por encima de Argentina, Brasil, Colombia y el Perú, sin embargo, nos encontramos por debajo de países como Chile, Costa Rica y Uruguay.

Uno de los países que más conmoción ha generado, por sus resultados, es Polonia, país que se ha convertido en una potencia en diversas cosas, específicamente en el sector educativo, por lo que conviene ver algunos aspectos en derredor de ello.

Un aspecto fundamental es una profunda preocupación en la formación de sus profesores, tanto que, en años recientes el gobierno exigió que un 25% de los profesores regresara a la institución de formación docente, un aspecto distante a lo que sucedió en México en el sexenio pasado en donde se permitía que ni siquiera pasaran por una Institución Formadora de Docentes y con un examen pudieran acceder a una plaza en educación básica.

Otro aspecto importante es la cantidad de estudiantes que recibieron más de 4 horas de formación en lectura, que pasó del 1 por ciento en el 2000, al 76 por ciento en el 2006, de igual manera, la educación básica se separó en dos ciclos. El primero, que va de 1o a 3o grado, es el de la enseñanza inicial. Funciona con un docente para todas las materias, mientras que, el segundo, de 4o a 6o, se centra en el aprendizaje sistemático: cada materia tiene su profesor.

Un aspecto interesante es que el Primer Ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki -banquero de profesión- puso en marcha medidas sociales parecidas a las del nuevo gobierno en México, como el Programa 500+, que otorga un sueldo mensual de 500 zlotys (unos 125 euros equivalente a unos 2,650 pesos) por cada hijo a las familias con dos o más vástagos.

Hace falta un buen tramo de camino para poder estar en condiciones de mejorar el nivel de nuestras niñas y niños, pero focalizando las políticas públicas en lo importante será un aspecto que sin duda habrá de dar mejores dividendos para el futuro. Que sea un estupendo inicio de año 2020…

https://manuelnavarrow.com/2020/01/02/polonia-pisa-y-mexico/

¿Qué tienen en común el examen PISA y la pobreza en México?

A inicios de este mes de diciembre, se dieron a conocer los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment – PISA por sus siglas en inglés), el cual se aplicó del 23 de abril al 11 de mayo de 2018 a 1 millón, 480,904 estudiantes de 15 años en nuestro país que cursaban tercero de secundaria o primer grado de Educación Media Superior.

El examen PISA es aplicado en el marco de las economías más poderosas del mundo, las cuales pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de la cual México forma parte desde el 18 de mayo de 1994, es decir, hace un poco más de 25 años, la cual se aplica, cada tres años, focalizando en cada aplicación en un área temática distinta, ya sea lectura (2000, 2009 y 2018), matemáticas (2003 y 2012) y Ciencias (2006 y 2015). Lamentablemente en esta última ocasión el gobierno federal anterior no realizó muestras del examen en las entidades federativas, lo que eliminó la posibilidad de comparabilidad de éstas.

En ese mismo lapso, nuestro país llevó a cabo, bajo el régimen neoliberal de combate a la pobreza a través del programa estrella de los diferentes gobiernos, en donde, de acuerdo a cifras oficiales, al inicio del programa Solidaridad en el gobierno de Salinas de Gortari había 46.1 millones de pobres, el cual culminó con 47 millones en 1994.

Es decir que, 25 años después y con la aplicación, además, de los programas PROGRESA (Zedillo), OPORTUNIDADES (Vicente Fox y Felipe Calderón) y PROSPERA (Peña Nieto), y con un gasto de 2.8 billones de pesos, tan solo en el sexenio de este último, para el 2018, según datos del CONEVAL, el país contaba con 52.4 millones de pobres.

Con lo anterior resulta por demás evidente dos cosas, primero, que con la multimillonaria aplicación de recursos, hoy tenemos 5.4 millones de pobres más que hace 25 años, lo que indica claramente una falla en el sistema de combate a la pobreza con dichos métodos y, segundo, que el porcentaje de personas en pobreza, corresponde, en similares proporciones, a los porcentajes de estudiantes con bajas o muy bajas calificaciones en el examen PISA, demostrando así su relación, y que sí es urgente y necesario un cambio profundo en la política educativa, pero, más allá de eso, la necesidad de un cambio radical en la política económica y la manera en que se lleva a cabo el combate a la pobreza en nuestro país.

https://manuelnavarrow.com/2019/12/18/que-tienen-en-comun-el-examen-pisa-y-la-pobreza-en-mexico/

Formación docente

Existe, a lo largo de la experiencia generada en diversos sistemas educativos que han tenido éxito en derredor del mundo, diferentes acciones que funcionan de una u otra manera, sin embargo, si existe algo en lo que todos coinciden, es que uno de los aspectos fundamentales para lograr una verdadera transformación y cambio, lo constituye la manera en que se da la formación docente, lo cual impacta profundamente, para bien o para mal, en la educación de las nuevas generaciones.

Las Escuelas Normales han sido en nuestro país, desde el siglo XIX, protagonistas fundamentales para el establecimiento de los diferentes modelos pedagógicos, así como para la generación de una profesión de Estado, que vincule, en los hechos, aquello que es planteado desde la política educativa por la autoridad educativa en turno.

A partir de la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 1921, prácticamente todos los gobiernos presentaron, de una u otra manera, una política sólida y congruente en mayor o menor medida, para tratar de fortalecerles, a partir de tener presente, que son el semillero desde donde se maniobra la política nacional de formación docente, por supuesto, hasta el sexenio pasado en que no solo se descuidaron, sino se promovieron acciones en contra de su propia existencia.

En días pasados, se emitió, por parte de la Autoridad Educativa Federal, en el marco de la implementación operativa del Acuerdo Educativo Nacional, la Estrategia Nacional de Mejora de las Escuelas Normales (ENMEN), la cual da a conocer la apuesta del presente gobierno federal para su fortalecimiento.

El documento, de 80 cuartillas, presenta los antecedentes, un análisis sobre la evolución de diferentes indicadores, así como ejes rectores que se acompañan de información cuantitativa y cualitativa, que dan cuenta del abandono en que se encuentran en la actualidad estas instituciones.

Destacan por su importancia, los cinco ejes estratégicos de la ENMEN, que son: la formación de docentes para transformar el país, la Escuela Normal y su planeación hacia el futuro, Desarrollo profesional de los formadores de docentes, Autogestión de las Escuelas Normales para fortalecer la gestión curricular, pedagógica y administrativa, así como el Planteamiento de la ruta curricular para el diseño de los nuevos planes de estudio.

Mucho falta para rehacer el camino que se ha dejado de lado, pero de verdad espero que no sean solo palabras y se transformen en hechos, en presupuesto, en seguimiento, en evaluación y en acciones que refrenden la importancia de estas valiosas instituciones para el bien de nuestro país y de las generaciones que vienen.

https://manuelnavarrow.com/2019/12/05/formacion-docente/