¿Y si en vez de mercadotecnia nos dan propuestas?

A partir de las recientes modificaciones en las normas estatutarias de las organizaciones sindicales, la renovación de los diferentes niveles de la dirigencia se llevarán a cabo con el voto secreto y directo de la militancia en cuestión.

En este sentido, existen diferentes opciones que, aún y sin que exista una convocatoria al respecto, en el ámbito estatal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Chihuahua, se han levantado voces de quienes aspiran al relevo de la dirigencia Seccional coló ha sucedido ya en otras entidades de la República.

Por mucho, las acciones que se han venido desarrollando, han sido más de corte político que de carácter informativo al respecto de propuestas serias para la sucesión.

Así, quienes contienden, hasta el momento, no han variado de estrategias para conseguir la atención, como es el caso del uso de las redes sociales formando grupos de Whats App o Telegram, la colocación en los perfiles de sus seguidores de posts emblemáticos utilizando mercadotecnia para demostrar poder, el uso de la estructura oficial de acuerdo al alcance y nivel de colocación que les permite los espacios de decisión a los que han accedido, pero nada que no se utilice en otros ámbitos políticos incluso de carácter partidista y la pregunta es ¿Que acaso un gremio como el de la educación no merece que se hable de propuestas serias sobre cómo será la manera en que enfrentarán las diferentes problemáticas que sacuden al sector educativo de llegar a convertirse en líderes de la organización sindical?

Es por ello que, más allá de las cuestiones estratégicas de mercadotecnia o político electoral, al menos en mi caso, aspiro a que estas elecciones se constituyan en un referente obligado para las siguientes generaciones en donde hablen las propuestas, que sin duda alguna, se convierten en una dirección de lo que el día de mañana se conviertan en acciones y no existan personas sorprendidas y así estar en mejores condiciones para la emisión del sentido del voto.

Al respecto, me inclino por que se pueda orientar la posibilidad que si se utilicen los medios que se están usando hasta el momento, pero para mostrar propuestas serias sobre su actuar de llegar a ser líderes sindicales. Por ello, propongo, al menos en principio, estas líneas de discusión a fin de que se sumen las que sean necesarias y la candidata y los candidatos adopten una postura concreta y seria con respecto a las problemáticas que se viven a diario y que pueden ser algunas de las siguientes:

  1. ¿Cuáles considera que son las principales problemáticas que se deben de atender y en qué orden de prioridad lo avizora?
  2. ¿Cuáles acciones desarrollará para favorecer la transparencia y la rendición de cuentas de los activos financieros, materiales y humanos al interior de la organización sindical?
  3. ¿Está dispuesto o dispuesta a mostrar sus declaraciones denominadas 3 de 3 sobre patrimonio y posibles problemas de intereses suya, así como de su cónyuge y/o familia directa?
  4. ¿Cuál es su propuesta para la mejora del servicio médico del Pensiones Civiles del Estado?
  5. ¿Cómo considera que se pueda apoyar a los maestros y maestras noveles en la mejora de sus prestaciones?
  6. ¿De que manera piensa utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la democracia al interior del gremio, así como para desarrollar una propuesta académica para los diferentes niveles desde la visión de las y los profesionales de la educación?
  7. ¿Cómo sugiere que se puede mejorar el servicio del SIMAP, a fin de que sea un organismo más orientado al servicio de las y los profesionales de la educación?
  8. ¿Qué propone para favorecer la mejora en la calidad de vida del personal pensionado y jubilado?
  9. ¿Cómo considera que debe de ser la vía de interlocución con el gobierno del estado y otros actores políticos de la vida institucional en la entidad?
  10. ¿ Cómo visualiza su participación en la vida política en cuanto a aspiraciones para puestos de elección popular?

En este sentido, sobre estas y otros aspectos igualmente importantes, sería adecuado, cómo se hace mención en la primera parte de este escrito, que se empiecen a generar propuestas específicas, no tanto sobre simpatía, marketing electoral o discusión sobre lo que se cuenta, sino las perspectivas sobre cómo se desarrollaría el trabajo al frente de la organización sindical y que ello pueda favorecer la transparencia y la rendición de cuentas para cuando en él futuro se empiecen a tomar decisiones sobre el rumbo del gremio.

Hace falta el diálogo, la transparencia, la democracia y el entendimiento de pares para que el camino se haga no solo en un marco de un liderazgo distribuido, sino en un conjunto de elementos que permitan la solidez de la muy necesaria unidad al interior para el futuro de la organización sindical.

65 años de PCE

Pensiones Civiles del Estado se fundó en enero de 1957, durante el sexenio del gobernador Teófilo Borunda Ortiz y bajo la iniciativa del gremio magisterial estatal de la entonces Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, quienes bajo el amparo de la ley que dio vida al Instituto, se hicieron acreedores a préstamos, pensiones y jubilaciones.

Años más tarde, los beneficios de la seguridad social se ampliaron no sólo en cuanto a destinatarios sino en su cobertura, pues a las prestaciones socioeconómicas se agregaron los servicios médicos, y además de los maestros estatales, los beneficiarios fueron también los burócratas y los trabajadores, y maestros de la entonces Universidad de Chihuahua.

Hoy en día, a 65 años de distancia, luego de presumir durante años ante propios y extraños de tener la mejor institución de seguridad social en México, el sueño se ha vuelto solo eso, un sueño lejano desde donde poco queda por presumir y lejos también quedan aquellos tiempos en que se cubría mucho más que el servicio médico.

Cierto es que no se trata de simples matemáticas, se trata de una edificación de una sólida estructura burocrática, así como del cumplimiento de los compromisos económicos de los entes gubernamentales que le conforman, los cuales se constituyen en una serie de pilares desde donde se puede apreciar la vigencia del Instituto para la atención de las siguientes generaciones de personas afiliadas.

Uno de los pilares que lo constituyen, es el personal, sus médicos, especialistas, personal administrativo y de apoyo, desde donde, por lo general, salvo penosas excepciones, existe una atención muy respetable y atenta que permite distinguirla de otros servicios médicos en el país.

Otro de los pilares tiene que ver con el conjunto de acciones que se toman al interior de la institución para el correcto funcionamiento y ahí es donde resulta muy grave poder observar que el medicamento que otorgó el médico general ya no está en el cuadro básico, las interminables filas en la farmacia, que no exista el medicamento en ésta y que por políticas de compra de medicamentos, se entreguen tres o hasta cuatro vales para igual número de farmacias que se encuentran por lo general en lugares muy distantes de la ciudad capital, no se diga las problemáticas que enfrentan el resto de las regiones.

Otro aspecto lamentable es que por los pocos equipos que existe en el área de imagenología, las citas se programan de manera normal con meses de diferencia sin importar la cita del médico o la gravedad de la situación, en donde, además, se pueden apreciar filas todos los días buscando “una cancelación”, con el consiguiente peligro en plena época de contagio.

El problema es la atención hospitalaria, la fuga de médicos especialistas, la mala licitación de medicamentos, la falta, la atención y el cuidado del actual personal médico, generales y especialistas, así como de enfermería y administrativo, la falta de equipamiento oportuno y adecuado, que todo se resume en la falta de inyección económica, así como la correcta administración de recursos materiales y humanos.

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

manuelnavarrow@gmail.com

https://manuelnavarrow.com

¿Qué no sabíamos?

Resulta molesto que no sorpresivo, apreciar los niveles de contagio de esta nueva ola en nuestro país, desde donde podemos apreciar no solamente una elevación exponencial, sino también sus consecuencias, ahora que más de la mitad de las entidades de la República tomaron la decisión y muchos de ellos retrocedieron para la semana del 10 al 23 de enero en cuanto al color del semáforo epidemiológico, incluidos en naranja Tamaulipas, Baja California Sur y Chihuahua.

Explico en el primer párrafo que no es sorpresiva esta situación, en virtud de los acontecimientos que se llevaron a cabo durante la temporada decembrina, en el que, tanto autoridades como sociedad civil, no entendimos el riesgo que llevaba implícito tal desborde de actividades, multitudes en centros comerciales, reuniones, fiestas y desorden acumulado que terminó por dejar atrás un tiempo de esperanza que pudiéramos tener una temporada con menor temor a la virulenta enfermedad.

Instituciones Internacionales como es el caso de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus siglas en inglés) así como la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), han expuesto hasta el cansancio que el cierre de escuelas debe de estar como la última de las opciones a tomar por los gobiernos de los diferentes países en el mundo.

A pesar de lo anterior vemos con tristeza que las decisiones que se debieron de haber tomado antes y durante la temporada navideña, pasaron desapercibidas, dejando en primer lugar las actividades económicas por encima de las del sector salud y el sector educativo, en donde pareciera que los Consejos de Salud en las Entidades les fue más importante el comercio por encima de las consecuencias que ahora vivimos.

En este sentido, es importante observar un ejemplo puntual, como lo es la ciudad de Chihuahua, en donde medios de comunicación como esta casa editorial publicaron hasta el cansancio los enormes conglomerados que se formaban en el centro histórico, en los grandes centros comerciales, en donde, además, fueron instalados atractivos para la atracción de personas como una pista de hielo, la casa navideña, esculturas y grandes figuras alusivas a la temporada, en donde para “protección” de las personas, se instalaron “filtros sanitarios” en donde solamente se aplicaba gel antibacterial, pero adentro de las tiendas era un mar de personas sin menor temor a lo que ya se veía venir.

Es por ello que surgen cuestionamientos serios con respecto a nuestro comportamiento como sociedad civil y como sociedad organizada en el gobierno. En el primer caso al actuar despectivamente pensando que estando vacunados la mayor parte de la población “no pasaría nada” y en segundo, en el actuar gubernamental al permitir, impulsar, proteger y desarrollar actividades de aglomeración, sabiendo que la nueva variante del virus se propaga de mayor medida de manera aérea, en la respiración o al hablar, situación que despertó un sinnúmero de contagios que hoy están a la vista.

Así, regresando el año, se citó “de urgencia” al Consejo Estatal de Salud, en donde, dentro de otras medidas, se pusieron tope a las personas en los espacios y se suspendieron las clases al menos por dos semanas más. La pregunta obligada como sociedad es: Si ya sabíamos tantas cosas sobre la nueva variante y la nueva forma de transmisión, ¿No hubiera sido adecuado citar al Consejo Estatal de Salud a inicios de diciembre y poner tope a estas aglomeraciones en ese tiempo, evitando todo lo ya citado anteriormente para que ahora no tuviéramos estas consecuencias que ahora vivimos? 

Dr. Manuel Alberto Navarro Weckmann

Doctor en Gerencia Pública y Política Social

manuelnavarrow@gmail.com

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