La educación después del COVID19

Nuestro país, al igual que prácticamente todo el mundo, se encuentra sumido en una fuerte problemática por la contingencia sanitaria del COVID 19, situación que ha provocado la caída de las bolsas de valores, el desplome de las monedas frente al dólar, así como la definición de las autoridades educativas de las diferentes entidades federativas (en etapas, de cuerdo a como se fueron presentando los casos) para que, bajo la perspectiva de favorecer el distanciamiento social, se suspendan las actividades en las instituciones educativas.

Lo anterior, ha sido una preocupación para los diferentes actores del sistema educativo, no sólo por la manera en que las familias resolverán tal situación por sus actividades laborales, sino por la ausencia de clases y el temor de que se detenga el avance académico de las niñas, niños y jóvenes, y vaya que no es una situación exclusiva de nuestro país, sino que es una medida que, de acuerdo con cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es una medida que tiene en la actualidad a la mitad de los niños en edad escolar, fuera de la escuela en el mundo.

A lo largo de la historia han existido severas epidemias como la “Peste Negra” (1346-1353), la Salmonela en México luego de la conquista (1545-1548), la Gripe Española (1629-1631) y ya más recientemente “La gripe asiática” (1957-1958), “el SARS” (2002 – 2003), “El ébola” (2014-2016) y por supuesto el llamado COVID19 que enfrentamos como humanidad en este momento.

Sin embargo, no solo la realidad nos ha mostrado lo grave de las pandemias, sino también la cultura a través de las películas, como es el caso de “Pánico en las calles” (Elia Kazan, 1950), “El Séptimo Sello” (Ingmar Bergman, 1957), “12 Monos” (Terry Gilliam, 1995) “Soy leyenda” (Richard Matheson, 1964, 1971 y 2007) y Guerra Mundial Z (Marc Foster, 2013) entre otras.

A pesar de que la pandemia que nos aqueja es infinitamente menor y menos peligrosa que anteriores como es el caso de la Peste negra que acabó con entre el 25 y el 60% de la población europea, pero más allá de ello, si algo nos han enseñado las pandemias son cosas muy importante, como lo es el sistema de alcantarillado que se fortaleció luego del brote de Cólera.

De esta manera, hoy que enfrentamos esta problemática, la sociedad debe de poner en juego todos sus saberes para aprovechar la tecnología y avances científicos para ponerlos al servicio de la sociedad y el sistema educativo debe de abrir espacio para que sucedan dichos cambios.

Es un hecho que, de acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que en México hay 74.3 millones de usuarios de Internet de seis años o más, que representan el 65.8% de la población en ese rango de edad. El 51.5% de los internautas son mujeres y 48.5% son hombres que, si se aprovecha además las grandes cadenas televisivas, puede abrirse una nueva oportunidad para generar una educación a distancia tan efectiva y personalizable como se desee, de acuerdo con la asignación de atención y presupuesto que se le quiera asignar para lograr que esta pandemia nos ayude a pensar más como una sociedad incluyente y más solidaria.

https://manuelnavarrow.com/2020/03/25/la-educacion-despues-del-covid19/

Recursos para la educación

Una de las cuestiones más complejas, cuando se trata de las políticas públicas en educación que se orientan para resolver las problemáticas que enfrentan los centros educativos, es la manera en que se deben de hacer llegar para que se resuelvan de una u otra manera y se mejoren las condiciones en que se desarrollan los procesos de enseñanza y de aprendizaje en el aula.

De acuerdo con lo establecido en el presupuesto de egresos a nivel nacional, el poder ejecutivo, a partir de la asignación hecha por el Congreso, necesita establecer mecanismos específicos para hacer llegar los recursos, ya sea de manera directa o, como se ha hecho a lo largo los últimos decenios, mediante las obras asignadas a alguna empresa dedicada al ramo, y mediante algún proceso que, en el mejor de los casos, se pueda llevar a cabo por un proceso de licitación.

En muchos de los casos, como fue el caso del fracasado programa Enciclomedia en el sexenio del presidente Fox, las autoridades dieron por hecho que con solo hacer llegar los equipos y sin ningún protocolo de capacitación, el milagro se llevaría a cabo, sin embargo, aún y con todo el apoyo de Fox y posteriormente de Calderón, entre 2004 y 2008 Enciclomedia recibió un presupuesto de 24 mil 827 millones de pesos, los resultados son desastrosos.

En su informe de la fiscalización de la cuenta pública 2009, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló que, de esa cantidad, 11 mil 333 millones (45.6 por ciento) fueron empleados en rubros no relacionados con los fines del programa, amén de que la comisión especial que se integró para la investigación encontró que «las bases de la licitación 0001 10001-012/04, con la que inició Enciclomedia, tenían fallas que las inducían hacia un pequeño grupo de proveedores-

Así, en el sexenio pasado, a pesar de que, con el apoyo del Instituto Nacional de Estadística, Geografía y Estadística (INEGI) – mismo que en la actualidad tiene un papel relevante y lleva a cabo de manera profesional el Censo de Población y Vivienda- se hiciera un ambicioso censo de escuelas y maestros, a fin de poder detectar las escuelas de más bajos recursos económicos, lo cierto es que, a la luz de las diferentes auditorías llevadas a cabo, encontró, entre otras cosas, que la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ejerció entre 2014 y 2018, durante la administración de Enrique Peña Nieto, una partida presupuestal de 23,000 millones de pesos, de la cual, el 95% no se supo en dónde quedó, igualmente los programas de “Escuelas al CIEN” (Pésima dispersión, solo en zonas de votos), así como el de muy lamentables recuerdos de “Bebederos escolares “ (más de Cien mil pesos cada bebedero).

Así, en la actual administración del gobierno federal, se ha planteado una acción completamente diferente, el hacer llegar (como lo ha hecho en otros programas a los adultos mayores, estancias infantiles y jóvenes), el recurso económico de manera directa a las instituciones escolares, a la par de un ambicioso programa en el que se están asignando 21 mil 407 millones de pesos para distribuir en los recientemente creados 25 mil 236 comités escolares de administración participativa, que se conforman por padres de familia y maestros, en donde, además, se asegura que el 80% de esta primera fase corresponde a comunidades indígenas.

Al parecer es una buena línea de apoyo directo a la escuela, sin embargo, habrá que esperar que, en primera instancia, los comités hagan un buen uso de dichos recursos, además, que las características físicas de resistencia de materiales sean las adecuadas para que no suceda algún problema que tenga consecuencias indeseables y, por supuesto, que, luego de las auditorías y dispersión de recursos, lleguen a las personas que debieron haber llegado.

https://manuelnavarrow.com/2020/03/12/recursos-para-la-educacion/